Columnas

Supremacismo racista en EE. UU.

“¿Alguien cree que habrá menos violencia en EE. UU. si Donald Trump es reelegido?”. Desde luego que no.

La elección y reelección de Barack Obama, el atildado presidente de raza negra que antecedió al mandato presidencial de Donald Trump que está por terminar (postulando también por un segundo mandato en las elecciones del 3 de noviembre próximo), nos había llevado a suponer que el racismo había sido radicalmente superado en EE.UU. Pero la violencia racista de la policía federal contra ciudadanos afroamericanos parece haber sido una constante en este régimen, como lo han mostrado periódicos y redes sociales, llegando a su punto de quiebre cuando el 23 de agosto un afroamericano Jacob Blake, de 29 años, resultara gravemente herido por siete disparos de la policía en Kenosha (Wisconsin), que lo han dejado inmovilizado de la cintura para abajo, reavivando los protestas raciales que se tornaron violentas y causaron disturbios, que al ser reprimidos cobraron la vida de dos manifestantes. Las protestas se dieron el pasado fin de semana en Portland (Oregón) donde la noche del sábado se suscitaron fuertes enfrentamientos entre seguidores de Trump y miembros del movimiento “Black Lives Matter” (las vidas negras importan), que terminaron con la muerte de un hombre por un disparo en el pecho, hecho que el presidente atribuyó en sus mensajes en Twitter al alcalde demócrata de Portland y a “la izquierda radical”, según refirió la prensa. Además Trump, en plena campaña electoral, ha tratado de sacar provecho de lo sucedido en varios lugares del país donde se han generado protestas, mostrándose como un férreo defensor de su postulado de “ley y orden”. Así, viajó a Kenosha para constatar los daños causados por los disturbios callejeros, en contra de la opinión del alcalde y del gobernador de Winconsin que le habían pedido no ir para no azuzar las tensiones en la zona.

Biden, su opositor demócrata, ha dicho: “Trump no puede detener la violencia porque durante años la ha fomentado”, agregando: “su fracaso en pedir a sus seguidores que dejen de actuar como una milicia armada en este país, muestra lo débil que es”; para concluir: “¿Alguien cree que habrá menos violencia en EE. UU. si Donald Trump es reelegido?”. Desde luego que no. Habrá menos violencia en EE. UU. y en el mundo si Trump no es reelecto.