Columnas

Guillermo

Si le va bien al gobierno nos va bien a todos. Buen viento y buena mar, Guillermo

Desde que comencé a escribir estas columnas he pretendido ser lo más transparente posible con ustedes, por eso hoy quiero hablarles de alguien que conocí hace 9 años. Se llama Guillermo Lasso Mendoza. En una conversación con él (en que me pregunto mi nombre, edad, qué estudiaba, entre tantas otras cosas) me habló del país con el que el soñaba: sin desnutrición, libre, con individuos tomando el control de sus vidas y no el Estado y, por supuesto, su clásico “Más Ecuador en el mundo y más mundo en el Ecuador”. Siendo un joven de 18 años con pensamientos liberales, me sentí muy atraído por lo que el movimiento CREO representaba, en resumen, un Ecuador en el que todos cabemos y sobre todo seamos libres. Por eso, siendo joven milité por un tiempo en el movimiento difundiendo su mensaje en diferentes cantones y si bien lo disfruté, después de las elecciones en las que Guillermo sorprendió superando el 20 % de intención de voto frente a expresidentes y personajes de la vieja política, decidí, en ese entonces e incluso hasta ahora, que la militancia no era ni es lo mío. No obstante, a partir de esas elecciones, ya sean seccionales, generales, consultas, votaba en línea con lo que planteaba el movimiento CREO. A mi parecer, representa mis principios y concepto de país.

Todo esto como preámbulo para decirles que yo creo en Guillermo, en su capacidad de ejecutar, de dialogar, de unir un país que se encuentra fragmentado. En la Asamblea el movimiento dio la primera señal de que no traicionaría a sus electores al abstenerse de un pacto con la fuerza política que representa lo que los ecuatorianos en abril, en las urnas, le dijeron que querían cambiar. Sería desacertado malinterpretar esto como un rechazo absoluto a sus ideas o principios, sino más bien que tanto Guillermo como el partido de gobierno no iban a negociar puestos a cambio de más o menos “gobernabilidad”.

Seré el primero en criticar eventuales equivocaciones del gobierno cuando lo amerite, y no seré mezquino con felicitaciones al trabajo bien hecho. Si le va bien al gobierno nos va bien a todos. Buen viento y buena mar, Guillermo.