Columnas

Zona de Acuerdo Posible

'Cada día que pasa será más costoso el acuerdo’.

Que “la realidad ha superado la legalidad” podría bien ser la afirmación de un agazapado anarquista o del elegante abogado que, viéndola cara a cara aplicada por sus pares, ya no idealiza la ley. Pero saliendo de la boca de políticos, como rendición del arma más preciada de su arsenal, es surreal. Muchas implicaciones derivan de esto, incluso, que con esta crisis se derrumban el Estado nación y la democracia moderna.

Ante ello viene en mente: ¿cómo se alcanza libremente el acuerdo entre partes sin un Estado que se ha creído capaz de regularlo, supervisarlo, controlarlo y obligarlo en el tiempo? ¿Qué pasaría en ausencia del Leviathan que ha sometido la voluntad privada a lo largo de la historia? ¿Es realmente lo mismo civilización y emancipación? No tiene sentido alguno divagar ya sobre las condiciones legales del tal “contrato social”, cuando el mismo legislador reconoce su incapacidad para prescribirlo.

Lo importante aquí es lo que negociarán las partes, con referencia tal vez a la ley, pero sobre todo trascendiéndola. Allí, todo dependerá de cuánto tiempo dejemos pasar.

El acuerdo resulta de explorar, entre dos o más personas el espacio en el que se traslapan las opciones deseables. A eso los profesores de negociación llaman Zona de Acuerdo Posible, y sus bordes, o límites, están dados por las reservas individuales que las circunstancias subjetivas de cada quien impone: si me ofrecen menos que esto o si tengo que ceder más que aquello, tendré que retirarme de la mesa de negociación.

Los acuerdos bien logrados suelen venir acompañados de equilibrios estables. Pero eso no es siquiera una posibilidad porque el Estado mismo forzó el colapso de los acuerdos anteriores. Y ha quebrado todo. Y la corrección se impone, no mañana ni pasado, sino hoy. Cada día que pasa será más costoso el acuerdo. Porque sin poder trabajar libremente, la gente no puede ofrecer ni aceptar nada; no puede asumir compromisos. Solo la reactivación de la economía permite acuerdos razonados, con opciones aceptables, basados en más previsibilidad. Cada minuto que pasa la Zona de Acuerdo Posible se achica.