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El costo del aire

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En 2013, la contaminación del aire exterior y las partículas en suspensión fueron clasificadas como carcinógenas por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) de la OMS

En 1976, el Decreto Supremo N.º 374, en la Administración del Consejo Supremo de Gobierno, en plena dictadura militar, expide la primera norma específicamente ambiental: Ley de Prevención y Control de la Contaminación. Fue la primera vez que se establecía prisión por contaminación y se exigía aprobación previa de un estudio de impacto ambiental. En cuanto al aire, prohibía todo lo que perjudique la salud y vida humana, la flora, fauna y otros recursos o bienes del Estado o de particulares. De hecho, si tan solo constituía una molestia estaba prohibida cualquier fuente de contaminación al aire.

Lo importante estaba en que había una institución responsable, Salud. Que coincide con lo que 45 años después la Organización Mundial de la Salud, a través de sus directrices mundiales sobre la calidad del aire, nos presenta en cuanto a la relación clara entre el daño al aire a través de la contaminación y las afectaciones a la salud humana, aún en concentraciones bajas.

En el continente, en los años 70, eran pocos los países que tenían una legislación al respecto, y EE. UU. había promulgado años antes su Ley sobre Protección del Aire. Y en estas semanas, se discute en su Congreso el ‘Inflation Reduction Act’, una legislación para limpiar el aire y entregar beneficios económicos a las comunidades más afectadas por la contaminación. De acuerdo con el estudio presentado, las zonas más afectadas por el cambio climático son las mismas afectadas por la contaminación del aire.

Los contaminantes clásicos son partículas en suspensión (PM), ozono (O), dióxido de nitrógeno (NO2), dióxido de azufre (SO2) y monóxido de carbono (CO).

Los riesgos graves para la salud pública son las partículas en suspensión de diámetro igual o inferior a 10 y 2,5 micras (PM 10 y PM 2,5, respectivamente). Son capaces de penetrar profundamente en los pulmones, pero las PM pueden incluso entrar en el torrente sanguíneo, lo que afecta principalmente al sistema cardiovascular y respiratorio, así como a otros órganos. Las PM son generadas principalmente por la combustión de combustibles en diferentes sectores, como el transporte, la energía, los hogares, la industria y la agricultura. En 2013, la contaminación del aire exterior y las partículas en suspensión fueron clasificadas como carcinógenas por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) de la OMS. Es decir que si el diésel es de mala calidad, estamos afectando no sólo al dueño del vehículo, sino a toda la comunidad por donde transite.

Lo inverosímil de esto es que: 1) las infecciones respiratorias agudas (IRA) se exacerban con una mala calidad de aire, como el asma; y 2) que no existe un solo estudio en Ecuador, a nivel nacional, provincial o municipal, de la calidad de aire. Sin información es muy difícil asignarle un costo de reparación, de mitigación del aire. Lo que pensamos es gratis, no lo es, porque nos deriva al doctor de manera perenne; es gratis para quien lo contamina, y quien lo debe controlar y no lo hace. Este podría ser un excelente comienzo para todas las autoridades, lejos del show y con la empatía de saber que podemos evitar la mortalidad infantil. En Ecuador el aire limpio es un derecho fundamental.