Columnas

Indiferencia

En el Ecuador debe haber personas de la talla de don Clemente Yerovi Indaburu, para que sea el conductor de los frentes necesarios que propicien el cambio tan anhelado.

Con esta peligrosa actitud quiero referirme de manera principal a la masa de votantes, aquellos que han demostrado una total falta de memoria y no les ha importado vivir de limosnas que los han convertido en mendigos, a sabiendas, creo, de que la enorme cantidad de lo robado durante 14 años les hubiera servido para sacarlos del estado de pobreza extrema por falta de trabajo y EDUCACIÓN. Les recuerdo que, a estos políticos populistas mandados por otros de peor calaña, les conviene tenerlos ignorantes para que no cuestionen ni protesten cuando son llevados al matadero, arrastrándonos a todos por el camino, cuya meta es la Venezuela actual, que se muere de hambre sin luz, agua o gasolina, solo para mencionar unas pocas vergüenzas.

Con el títere y su mentor se acaba este pobre Ecuador. Todo lo aparentemente logrado, en justicia sobre todo, se pierde y los ladrones prófugos o reos volverán a reinar. Entonces todos los que creyeron en espejismos, prensa incluida, se arrepentirán, pero sin duda, será muy tarde.

Por otro lado está el candidato que disputará la presidencia y es el llamado al rescate de nuestro país. Lo logrará con la abolición del mamotreto de Montecristi, ya que con la vigencia del mismo y sus taras, las fieras heridas se creerán con el derecho a regresar. Eso no lo pueden permitir ni el gobierno nuevo, ni las FF. AA., so pretexto, estas últimas, de haber jurado fidelidad al sistema democrático, pues este se acabó el primer día del correato, maldito obediente del foro pestífero y su aborto. Sus integrantes tienen que haber leído el numeral uno de las resoluciones, que tiene que ver con la desaparición de las FF. AA. Ya que son pensantes y no los incluyo en la masa, contribuyan de una manera valiente y frontal para que la pesadilla del socialismo siglo XXI desaparezca de una vez por todas, de manera que continuemos viviendo en un país digno y hermoso. Con lo expresado, por vía democrática veo muy difícil que se logre la recuperación. Es necesario un interinazgo, para limpiar toda la podredumbre que han dejado los depredadores.

En el Ecuador debe haber personas de la talla de don Clemente Yerovi Indaburu, para que sea el conductor de los frentes necesarios que propicien el cambio tan anhelado.