Columnas

Guayaquil, Covid-19 y desigualdades sociales

'El dilema de los guayaquileños pobres es: “morir de Covid-19 o de hambre en el confinamiento”'.

El Covid-19 ha puesto en cuestionamiento todo, incluso el modelo de gestión urbana “exitoso” que se ha desarrollado durante casi tres décadas en Guayaquil, como también el modelo económico nacional vigente, el neoliberalismo. En un mes de emergencia, toque de queda, inmovilidad y distancia social la urbe se ha caotizado y se ha desinstitucionalizado más, por lo que fue decretada como “zona especial de seguridad”, resucitando una arcaica ley antidemocrática. El dilema de los guayaquileños pobres es: “morir de Covid-19 o de hambre en el confinamiento”. Pero con una estrategia de “ensayo y error”, la ciudad va paulatinamente venciendo la crisis de salud pública, como lo ha hecho durante casi cinco siglos, con un espíritu de resiliencia. ¿Por qué ha sucedido esto? La respuesta es múltiple: 

1.- Guayaquil es una aglomeración que abarca siete conurbaciones, una estructura metropolitana con un área de influencia regional que ha sido tradicionalmente desbordada en su limitado sistema de salud en anteriores epidemias, recordemos lo sucedido con el dengue, la “patada china” o el cólera. 

2.- Los datos de las estadísticas de las desigualdades sociales son: según INEC, a 2019, el 60,7 % de la población guayaquileña no está afiliada al IESS; la encuesta oficial Enemdu (diciembre 2019), señala que la informalidad abarca al 45,9 % de la población urbana; el 14,1 % es pobre de ingresos y en extrema pobreza 2,9 %. Hay una pobreza multidimensional. No es un problema cultural, es sobrevivir o perecer; no son ni primitivos ni “monos”, son ciudadanos maltratados. 

3.- De acuerdo a las cifras del MSP, al 16 de abril, de los 4.184 casos confirmados de coronavirus 2.383 se localizan en la parroquia urbana Tarqui, la más extensa de la ciudad y de mayores contrastes urbanísticos, que marcan ahí sí la peculiaridad cultural de Guayaquil. Le siguen las parroquias Ximena (los Guasmos) con 628 y Febres Cordero (el suburbio) con 498 casos. Estos asentamientos de los pobres abarcan el 83,86% del total de casos. 

4.- El Municipio errático y acéfalo recién ha comenzado a dar pie con bola, esperemos no se extravíe por personalismo o cálculo electoral.