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Jaime Izurieta Varea | ¿Demolemos el estadio?

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Es probable que la mejor solución para el nuevo Atahualpa sea una que además de actualizar el escenario

El Estadio Olímpico Atahualpa es una reliquia de los años 50. Originalmente construido como estadio municipal, es administrado por la Concentración Deportiva de Pichincha. Hoy se inicia el proceso para diseñar un nuevo escenario deportivo en su lugar.

Originalmente, el sitio del estadio respondía a una terminación del eje principal de la Avenida Naciones Unidas, parte del plan de Jones Odriozola de 1942. El diseño del estadio siguió la tendencia de diseño traída por arquitectos europeos que inmigraron al país.

Por años se ha pasado por alto la necesidad de darle un nuevo aire al edificio. Su interacción con la vereda es hostil con el peatón, pero la escala de la fachada es un gesto urbano monumental. Hoy buscamos la mejor manera de actualizar el diseño, mantener la monumentalidad y construir un escenario a la altura del fútbol ecuatoriano, que hoy compite a nivel mundial.

¿Cómo se logra eso? Algunos sectores piden la demolición del escenario y su reemplazo. Otros claman por la recuperación de la historia del edificio, y su actualización respetuosa. Parece haber consenso en la necesidad de que el nuevo diseño surja de un concurso de arquitectura, donde un jurado de expertos defina la nueva cara de uno de los íconos más importantes de la capital.

Los concursos arquitectónicos han hecho realidad obras de gran importancia. El aclamado Centro Pompidou en París o el estadio del Bayern Múnich son el resultado de concursos de diseño. Los jurados usualmente miran el objeto aislado, y premian la resolución de fachadas e interiores. Hay, no obstante, una parte que se pasa por alto: la inmensa mayoría de usuarios nunca van a entrar. Son los peatones que interactúan con las veredas y espacios públicos. Al no ser usuarios directos, los concursos nunca preguntan su opinión.

Es probable que la mejor solución para el nuevo Atahualpa sea una que además de actualizar el escenario para competencias globales, ofrezca un espacio público de primera para el usuario de a pie, y que sea ejemplo de urbanismo con escala humana.