Columnas

El 2021 y el espejismo del cambio

"El 2020 fue consecuencia de lo que hicimos con él y mientras sigamos creyendo que el cambio viene de afuera, todo seguirá igual y el 2021 será un poco más de lo mismo. ¡Feliz 2021!"

No puede sorprender que la inmensa mayoría de personas que, más allá de las convenciones sociales, llega realmente a creer que el cambio de un dígito en el año calendario va a permitirle lograr un cambio en lo personal, en su dicha o desdicha, en su ”destino”, sean a su vez quienes van a las urnas a votar por candidatos que pretenden orientar la minería del país a la extracción de oro de los celulares, pretenden exportar barriles de agua, piensan que las tasas de interés bajarán por decreto, que los capitales extranjeros llegarán al país mientras subimos las barreras para que salgan (ISD) o que la dolarización se sostiene con buenas intenciones y no como consecuencia de un manejo fiscal coherente.

Aquellos creyentes de la psicomagia y la astrología votan por aquellos candidatos que hacen ofrecimientos vacíos, imposibles de cumplir, creyendo que llegar a la presidencia es tener carta abierta para firmar un cheque de mil dólares a un millón de familias, ofreciéndolo como si el dinero fuera a salir de su bolsillo y no del bolsillo de todos; aquellos candidatos que hablan de reactivar la economía y generar trabajos imponiendo mayores impuestos a las empresas.

El 2021 traerá lo que hagamos con él, tal como sucedió con el 2020; ¿acaso esta pandemia no es obra de todos nosotros al no haber ordenado el cierre de fronteras a tiempo, al no haber usado las mascarillas desde el inicio, al no haber cancelado eventos sociales cuando el sentido común lo ordenaba, mucho antes de lo que el COE lo ordenara? ¿Acaso el desempleo en el país no existía desde mucho antes de la pandemia, gracias a las leyes que pretenden garantizar la estabilidad laboral de aquellos cuyo desempeño laboral no da para garantizarlo? ¿Acaso la crisis económica actual no existe desde que las FaRC (Familia Robolución Ciudadana) tomaron el poder y decidieron gastar todo porque no había razón para ahorrar, especialmente cuando ese gasto iba a sus propios bolsillos? El 2020 fue consecuencia de lo que hicimos con él y mientras sigamos creyendo que el cambio viene de afuera, todo seguirá igual y el 2021 será un poco más de lo mismo. ¡Feliz 2021!