Cartas de lectores

Vicepresidentes: deben brillar

Ellos lucharán unidos como un escudo para sanar y salvar al Ecuador, con hechos reales, no con espejismos. ¡Con la Patria no se juega!

Inadmisible es que el candidato a la vicepresidencia de la República en una contienda electoral sea una figura opaca. Al ser un binomio establecido, ambos tienen la obligación moral de presentar su eje de campaña, con los mismos ideales, tanto en lo moral como en lo económico y social, pero agregando sus fortalezas para dar más credibilidad a la propuesta que lideran, la cual debería ser la que el país necesita para su pronta recuperación y desarrollo.

Por circunstancias de la vida, el vicepresidente tiene en algún momento que reemplazar al presidente y por lo tanto debe ser una persona representativa, con gran peso intelectual y de acción; debe brillar con luz propia para asumir el reto. Es indispensable que su labor sea vista, reconocida y recordada por el pueblo que lo eligió; que no se lo coloque en un segundo plano ni sea una incógnita, como suele suceder. No es una figura decorativa que pasa de agache. La dupla es la que tiene la obligación, con altísimo honor, de llevar al país a la prosperidad, no los “asesores, “que pululan por doquier y se presentan como los magos de la verdad, sin conocimiento ni preparación alguna. Son una carga para el erario público.

Antiguamente quienes se postulaban para el poder, eran verdaderos prohombres, con años de experiencia en sus profesiones, exitosos y con fortunas logradas a fuerza de sacrificio constante. Honrados a carta cabal y que ansiaban devengar lo que la vida les había dado, ofrendando los últimos años de su vida para servir a la patria. Desde el nacimiento de Ecuador como república en 1830 solo hemos tenido tres vicepresidentas: Rosalía Arteaga Serrano (1956), María Alejandra Vicuña Muñoz (2017) y María Alejandra Muñoz Seminario (2020). Ahora nos toca elegir y votar por la pareja digna representante del respeto, civismo y democracia; que nos ofrece fuentes de trabajo con dignidad, no dádivas que nos humillan. Ellos lucharán unidos como un escudo para sanar y salvar al Ecuador, con hechos reales, no con espejismos. ¡Con la Patria no se juega!

Myrna Jurado de Cobo.