Locomotora No. 14: ¿monumento o regreso a las vías en Cuenca?
La locomotora regresó a Cuenca después de 22 años en Durán. Más allá de conservarla como patrimonio, el reto es recuperar su verdadero sentido

La locomotora a vapor No. 14 regresó a Cuenca después de permanecer 22 años en Durán y ahora forma parte del patrimonio ferroviario de la ciudad.
La locomotora No. 14 fue llevada oficialmente a Cuenca el viernes 14 del presente mes, luego de permanecer 22 años en Durán. Construida en 1901 por Baldwin, funcionó con gran eficiencia durante la época en que el sistema ferroviario era fundamental por su capacidad, seguridad y servicio a las comunidades.
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La máquina llegó a Cuenca el 6 de enero de 1965, a la estación de Gapal, impulsando el desarrollo económico y cultural de la ciudad. Junto a las locomotoras 15, 16 y 17, fue parte de una historia ferroviaria que permaneció activa hasta la década de los 90 y conectó a Azuay con Cañar y Chimborazo.
La emoción de recuperar parte de la historia
Hoy, la No. 14 ha sido trasladada al parque del ferrocarril Miguel Ángel Estrella, en la avenida 24 de Mayo, donde también se conservan dos vagones centenarios fabricados en California. Su entrega, realizada por el ministro Luque junto a autoridades provinciales, fue recibida con entusiasmo por la ciudadanía y, especialmente, por antiguos trabajadores ferroviarios de entre 75 y 81 años, para quienes reencontrarse con la locomotora significó mucho más que nostalgia.
Los cuencanos celebran tenerla nuevamente en la ciudad, pero cabe preguntarse: ¿debe permanecer como monumento, reliquia o chatarra? Lo correcto sería ponerla nuevamente en funcionamiento, aunque sea en un tramo entre Azuay y Cañar, recuperando así su verdadero sentido histórico y ferroviario.
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Ejemplos que demuestran que la recuperación es posible
Esperamos que la alcaldesa subrogante, Marisol Peñaloza, siga los ejemplos de Ibarra, donde opera la locomotora No. 18; de Chimbacalle-Quito, con la No. 17; y de Alausí-Sibambe-Nariz del Diablo. Estas iniciativas fueron impulsadas mediante ferias ferroviarias y gestiones del Ing. Jaime Páez, a través del MTOP, para recuperar el patrimonio ferroviario ecuatoriano.
El mismo ejemplo debería ser considerado en Loja, donde permanece la locomotora No. 28, ubicada en el parque recreacional Jipiro.
Robespierre Rivas Ronquillo