Concejales de Guayaquil: críticas por falta de obras y planificación
La falta de mantenimiento en calles, postes, alcantarillas y espacios públicos genera críticas a la gestión de los concejales de Guayaquil

Un flujo importante de personas transitan a diario por debajo de edificios en la Bahía de Guayaquil.
La labor de los concejales de Guayaquil deja mucho que desear. Nadie sabe con claridad qué hacen, porque si la ciudadanía conociera su gestión, sabría qué obras realizan en beneficio de los guayaquileños y de quienes, provenientes de otras tierras, viven en esta ciudad.
No puede ser posible que existan situaciones que todos conocen y que los noticieros y medios de comunicación señalan casi a diario: postes de luz dañados y a punto de caer, sostenidos apenas por cables eléctricos y de internet, sin que nadie se preocupe por solucionarlos.
A esto se suman alcantarillas rebosadas o sin tapas, con el riesgo de accidentes, especialmente durante la noche, cuando además la iluminación es deficiente. La falta de señalización y de discos PARE visibles también contribuye a los accidentes de tránsito que ocurren casi a diario.
Falta planificación ante el invierno y El Niño
Las calles, llenas de huecos y cráteres, son reparadas constantemente, pero vuelven a dañarse por la mala calidad de los materiales y la falta de seguimiento. El problema es que estos señores concejales son políticos, no administradores. Si existiera planificación, se preverían con tiempo situaciones propias del invierno y fenómenos como El Niño, que se aproxima.
Es evidente la falta de planificación cuando no se termina una obra y ya se abren nuevos huecos en otros sectores. En el centro de la ciudad, donde circula gran parte del transporte, esto provoca un verdadero caos en las mañanas y al final de la tarde.
Eso sí, para cobrar más a los ciudadanos mediante parquímetros en determinados sectores, parece que sí existe eficiencia.
Pero la gota que derramó el vaso fue lo publicado por este diario el sábado 22 de agosto, página 12. Increíble y digno de Ripley: ¿algún concejal habrá visitado el Malecón 2000? Hemos retrocedido en el tiempo. Señoritas entregando papel higiénico a los usuarios que desean utilizar los baños, previo pago de 0,25 centavos. ¡Qué envidia los servicios higiénicos de cualquier mall de Guayaquil!
Menos mal que estos concejales ya se van en noviembre. Sería prudente recomendarles que lean los principios básicos de administración de Harold Koontz y Heinz Weihrich.
Roberto Flores