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Diario Expreso Ecuador

Tasa de basura en Quito: 32.000 atenciones y reclamos por alzas tras 8 meses de cobro

Ocho meses después, la tasa de basura genera reclamos en Quito por cobros elevados, especialmente en edificios con medidores compartidos

El cobro de la tasa de basura en Quito cumple ocho meses y mantiene reclamos por valores altos, medidores compartidos y planillas.

El cobro de la tasa de basura en Quito cumple ocho meses y mantiene reclamos por valores altos, medidores compartidos y planillas.Angelo Chamba

IVONNE MANTILLA
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Ocho meses de tasa de basura

  • Tras ocho meses, vecinos de Quito reportan aumentos de más de $20 en la tasa de basura.
  • Emaseo registra 32.000 atenciones entre febrero y agosto por consultas y reclamos sobre el cobro.
  • - Los mayores valores aparecen en edificios con medidores compartidos, según usuarios y Emaseo.

En Solanda, Rosario López, presidenta del Comité Central Promejoras, tiene las planillas sobre la mesa. Las revisa una por una y cuenta los casos de moradores que han acudido al comité para mostrar el incremento de la tasa de recolección de basura, cobrada desde febrero de 2026 a través de la factura de consumo de agua.

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¿Quién paga más por basura?

El malestar, asegura, no ha desaparecido ocho meses después de la aplicación del nuevo esquema. Entre los documentos acumulados aparecen vecinos que reportan aumentos de más de $20 mensuales en sus pagos. También hay casos de familias que, según López, aseguran no contar con los recursos suficientes para cancelar sus planillas.

La dirigente cuestiona que el incremento no vaya acompañado de una mejora visible en el servicio. En algunos sectores de Solanda, relata, los recolectores no pasan determinados días y los residuos permanecen acumulados en los contenedores. Los moradores deben entonces comunicarse con las autoridades para solicitar el retiro de la basura.

La percepción recogida en este sector contrasta con las cifras de Emaseo. La empresa sostiene que el sistema tiene una recuperación promedio del 98 % y que los reclamos formales por valores elevados representan una proporción mínima frente al universo de usuarios.

Entre febrero y agosto, Emaseo registra unas 32.000 atenciones ciudadanas, equivalentes al 0,6 % de los abonados mensuales. De ese total, el 94 % corresponde a consultas relacionadas con la metodología de cálculo y el desglose de los valores, mientras que el 6 % se refiere a reclamos formales por cobros considerados altos.

La tasa genera una determinación mensual promedio de alrededor de $6,5 millones, correspondiente a unos 718.000 suministros de agua potable. Para la empresa, estos datos muestran que la mayoría de inquietudes se relaciona con la comprensión del mecanismo de cobro y no necesariamente con errores en la fórmula.

Situación. Vecinos de Solanda cuestionan el cobro, mientras esperan mejoras visibles en la recolección.

Situación. Vecinos de Solanda cuestionan el cobro, mientras esperan mejoras visibles en la recolección.Angelo Chamba

Medidores compartidos elevan el cobro de la tasa de basura 

Sin embargo, los testimonios recogidos por EXPRESO evidencian que, para algunos usuarios, el problema va más allá de entender cómo se calcula la tasa. Uno de los puntos de conflicto está en los edificios que tienen un solo medidor para varias viviendas. Allí, el consumo de decenas o incluso cientos de personas puede concentrarse en una misma planilla.

Andrés Silva, administrador de varios edificios, recuerda el caso de Terrazas del Dorado. Antes de la aplicación del nuevo esquema, el conjunto recibía cuatro facturas de aproximadamente $3.000 cada una. Con la incorporación de la tasa, el valor llegó a unos $6.000 por factura.

Emaseo explica que las planillas con consumos elevados corresponden principalmente a medidores compartidos por numerosas viviendas. La entidad sostiene que, al dividir el valor entre los hogares, el promedio es similar al del resto de la ciudad. Para reducir el efecto de los consumos colectivos, mantiene junto con Epmaps un plan de individualización de medidores.

Para Silva, ese proceso también representa un problema. La instalación de medidores individuales requiere la participación de todos los propietarios y puede complicarse cuando existen departamentos arrendados, dueños que viven fuera del país o documentación pendiente de regularización.

Sistema. Mientras otros edificios concentran consumos, Plaza Garden registra pagos separados mediante medidores individuales.

Sistema. Mientras otros edificios concentran consumos, Plaza Garden registra pagos separados mediante medidores individuales.Angelo Chamba

Una situación similar se registra en el edificio El Girón, en La Mariscal. Silvia Vinueza, administradora del inmueble, asegura que antes del cambio pagaban alrededor de $2.000 mensuales por agua entre sus dos torres. Desde la incorporación de la tasa, han pagado unos $12.000 únicamente por el servicio de recolección de basura, afirma.

Tasa de basura: Emaseo defiende el cálculo y exconcejal plantea una reforma

Emaseo niega que existan cobros residenciales extraordinarios derivados de errores en la fórmula. Según la empresa, los valores elevados responden a consumos altos o a la acumulación de valores pendientes de ciclos anteriores. Cuando Epmaps realiza una regulación del consumo de agua, agrega, el ajuste de la tasa se refleja automáticamente en las planillas posteriores.

El exconcejal Wilson Merino cuestionó el impacto de la tasa sobre la economía familiar, por lo que propuso reformar la ordenanza y replantear el método de cálculo. Su argumento era que el consumo de agua no necesariamente guarda relación con la cantidad de basura que genera un hogar.

Merino planteó considerar otros parámetros, vinculados con los costos de barrido, recolección y disposición final de residuos, además de facilitar la individualización de medidores. Sin embargo, su propuesta no avanzó y, según el exconcejal, quedó sin una solución concreta.

Para Merino, el problema sigue abierto porque los ciudadanos pagan una tasa que, desde su perspectiva, no siempre corresponde con el servicio que reciben. “Lo que se ha hecho es afectar la economía familiar, una metida de mano al bolsillo”, sostiene.

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