Emergencia por lluvias
Quito recibió en cuatro días casi un mes de precipitaciones y registró 26 emergencias
Ocho puntos de Quito registraron alertas por acumulación de agua, lodo, granizo y desbordamiento. Municipio destina $9,6 millones para el plan lluvias

Las precipitaciones alcanzaron 79,4 milímetros en cuatro días, mientras inundaciones, lodo y granizo afectaron distintos sectores de Quito.
Lo que debes saber:
- En cuatro días, Quito acumuló 79,4 milímetros de lluvia, casi dos tercios del registro mensual habitual.
- Las lluvias del domingo provocaron 26 atenciones por acumulación de agua en varios sectores de Quito.
- San Carlos fue uno de los puntos más afectados: el lodo ingresó a viviendas y dos buses quedaron atrapados.
La lluvia cayó con fuerza sobre Quito la tarde del domingo 4 de octubre. En cuestión de minutos, varias calles comenzaron a convertirse en cauces improvisados.
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El caudal descendió acompañado de lodo, basura y ramas, ganó velocidad en algunos puntos y terminó entrando en viviendas, golpeando vehículos y desbordando espacios que hasta entonces transcurrían con normalidad.
El agua derribó un muro y entró a las viviendas
En San Carlos, al norte de la ciudad, la avenida Mariscal Sucre se convirtió en uno de los puntos más críticos. La corriente arrastró materiales, golpeó viviendas y provocó el colapso de un muro que rodeaba varios condominios. Sin esa barrera, el torrente encontró un nuevo recorrido y terminó ingresando a las casas.
Juan Carlos Anago regresó a su vivienda tras recibir la alerta de sus vecinos. Había salido con su familia cuando comenzó el aguacero. Al volver, encontró los muebles flotando y una capa de lodo que llegaba hasta 1,50 metros.
La presión del caudal levantó parte del cerramiento y permitió que la corriente avanzara hacia los condominios. En el departamento de Anago, incluso el vidrio de una ventana del baño cedió ante la fuerza de la creciente. El lodo se extendió por las habitaciones y cubrió muebles y pertenencias.
La familia pasó horas retirando el lodo
Para lograr que el líquido saliera, Anago tuvo que perforar una pared ubicada detrás del patio y habilitar un punto de desfogue. La tarea se prolongó hasta cerca de las dos de la madrugada. La familia permaneció durante horas retirando el barro y tratando de recuperar lo que aún podía salvarse. Al amanecer, las labores continuaron.
Familiares y vecinos se sumaron con palas, baldes y otras herramientas. Había que retirar los residuos acumulados, despejar los espacios y rescatar enseres que todavía podían recuperarse.
Anago asegura que llamó al 911 para solicitar asistencia, pero sostiene que la ayuda no llegó hasta su vivienda. “Solo dice que espere, espere, espere y nunca”, relató. Después de una segunda llamada, cuenta, la situación no cambió.
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San Carlos fue uno de los sectores más afectados por las lluvias, con viviendas inundadas y vehículos atrapados.
En el inmueble viven cuatro personas, tres adultos y un niño con 80 % de discapacidad. Por las condiciones en las que quedó la vivienda, el menor tuvo que permanecer temporalmente con un familiar. Sus padres también pasaron la noche en un hotel y regresaron después para continuar con la limpieza y adquirir materiales destinados a reparar los daños.
Dos buses quedaron atrapados por la corriente
A pocos metros de allí, Carlos Herrera vivía otra consecuencia del aguacero. El conductor de la cooperativa San Carlos circulaba por la avenida Mariscal Sucre cuando una corriente descendió sobre la calzada y terminó ingresando al bus.
El nivel alcanzó la tercera grada de la unidad. Los pasajeros tuvieron que subir a los asientos para mantenerse fuera del líquido mientras este avanzaba por el interior. El motor también sufrió daños y el vehículo quedó detenido.
Dos buses quedaron atrapados en ese tramo y uno tuvo que ser retirado con una grúa. Herrera calcula que la reparación de su unidad podría costar alrededor de $10.000 y estima que permanecerá fuera de circulación aproximadamente una semana.

El aguacero provocó 26 atenciones relacionadas con acumulación de agua lluvia en distintos puntos de Quito.
La lluvia dejó 26 atenciones en la ciudad
Lo ocurrido en San Carlos tuvo su réplica, con distinta intensidad, en otros puntos de la ciudad. El Cuerpo de Bomberos contabilizó 26 atenciones relacionadas con acumulación de agua lluvia, mientras el Municipio reportó ocho emergencias principales.
- Granda Centeno
- El Labrador
- Centro Histórico
- Chillogallo
- El Condado
- Tomás de Berlanga
- La Y
- Río Coca estuvieron entre los lugares que requirieron atención.
El agua también ingresó a El Labrador
El temporal también puso a prueba la infraestructura del transporte subterráneo. En la estación El Labrador del Metro de Quito, grandes cantidades de agua ingresaron por algunos accesos y provocaron una inundación en la superficie.
Matías Paredes, director de Supervisión Técnica del Metro de Quito, explicó que se activaron los procedimientos y protocolos establecidos para este tipo de eventos. Tras las labores de recuperación, la estación retomó sus operaciones a las 05:30 del lunes.
El funcionario señaló que el sistema dispone de pozos de bombeo destinados a evacuar rápidamente cualquier ingreso hacia el nivel de los túneles. En esta ocasión, aclaró, el tramo subterráneo no resultó afectado, pues la filtración se produjo desde la superficie a través de los accesos.
Quitopía enfrentó su primera lluvia tras inaugurarse
El temporal alcanzó también a Quitopía, en La Y, apenas un día después de su inauguración. Allí, la afectación se concentró en el área administrativa ubicada en el subsuelo.
Bernarda Tomaselli, coordinadora de Quitopía, informó que ese espacio fue sometido a trabajos de limpieza y que el lunes las actividades se desarrollaban con normalidad. Los espacios de coworking, el FabLab y las áreas que albergan los equipos tecnológicos no registraron daños ni goteras.
Alexander Lefebre, gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Hábitat y Vivienda, explicó que el complejo dispone de dos cisternas recolectoras para captar las precipitaciones. Ambas cuentan con cuatro bombas sumergibles que conducen el líquido hacia una megacisterna con capacidad para 250 metros cúbicos.
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Sectores del Valle de Los Chillos quedaron cubiertos de granizo tras una intensa tormenta que también provocó acumulaciones de agua.
El granizo complicó el drenaje
El aguacero estuvo acompañado de granizo, una combinación que complicó las tareas de drenaje. Las hojas, ramas y otros residuos desprendidos de los árboles fueron arrastrados hacia sumideros y estructuras de captación, aumentando las labores de limpieza en distintos puntos.
La magnitud del episodio también quedó reflejada en los registros meteorológicos. Durante los primeros cuatro días de octubre, Quito acumuló 79,4 milímetros de precipitación, una cantidad equivalente a casi dos tercios de lo que normalmente recibe en todo el mes. En términos prácticos, representa cerca de 80 litros por cada metro cuadrado.
Jorge Rivera, jefe del Departamento de Alcantarillado de EPMAPS-Agua de Quito, explicó que el granizo desprendió hojas y otros materiales de los árboles, que posteriormente fueron arrastrados hacia las rejillas.
Al mezclarse con los residuos, estos pueden formar bloques compactos que dificultan el ingreso del caudal al sistema de alcantarillado y retrasan su evacuación.