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Alianza internacional pide fortalecer las acciones para recuperar los ríos de Quito
Colectivos ciudadanos que trabajan por la recuperación de los ríos San Pedro y Machángara participaron en la Conferencia Global 2026 de Waterkeeper Alliance

Por primera vez en Quito se realizó la Conferencia Global 2026 de Waterkeeper Alliance.
La defensa de los ríos de Quito dejó de ser una preocupación exclusivamente local durante la Conferencia Global 2026 de Waterkeeper Alliance.
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Alrededor de 150 defensores y defensoras del agua de distintos países llegaron a Quito para intercambiar experiencias sobre protección de fuentes hídricas y conocer de cerca los procesos ciudadanos que se desarrollan en la ciudad.
Los colectivos Rescate del Río San Pedro, Guayllabamba Waterkeeper, Minga Mundial y Espíritu del Río participaron en diferentes espacios del encuentro. Allí expusieron el trabajo que durante años han impulsado comunidades y organizaciones para recuperar y defender los ríos San Pedro y Machángara.
Más que mostrar los problemas de contaminación, las organizaciones de la capital llevaron a la conferencia una experiencia basada en la participación ciudadana, las mingas, la educación ambiental, el arte, la investigación y la incidencia pública.
Una minga para conocer el río San Pedro
Uno de los momentos del encuentro ocurrió en las riberas del río San Pedro. Waterkeepers (guardianes del agua) de distintos países participaron junto a ciudadanos y organizaciones locales en una minga.
La jornada permitió que los participantes conocieran directamente las condiciones del río y, al mismo tiempo, experimentaran una práctica que los colectivos consideran fundamental para la defensa del agua: el trabajo comunitario.

Waterkeepers de diferentes países realizaron una minga en las riberas del río San Pedro.
La minga también sirvió para intercambiar conocimientos con organizaciones de otros lugares del mundo que enfrentan problemas similares en sus propios territorios.
Para los colectivos quiteños, este tipo de acciones muestran que la recuperación de un río no depende únicamente de obras de infraestructura. También requiere comunidades involucradas, conocimiento sobre el territorio y ciudadanos capaces de participar en las decisiones que afectan a las fuentes de agua.
¿Qué se necesita para recuperar los ríos de Quito?
El cierre de la conferencia dejó una serie de recomendaciones dirigidas a las autoridades municipales. Waterkeeper Alliance presentó al alcalde de Quito una Declaración sobre los ríos de la ciudad, elaborada a partir del intercambio mantenido durante el encuentro.
Un primer planteamiento es establecer una hoja de ruta de largo plazo que permita dar continuidad a las acciones de recuperación de los ríos, más allá de intervenciones puntuales.

El colectivo rescate del río San Pedro realiza constantes mingas de limpieza.
La declaración también plantea la necesidad de acelerar y ampliar la infraestructura destinada al tratamiento de aguas residuales, uno de los principales desafíos para mejorar las condiciones de los ríos de Quito.
A esto se suma la participación de ciudadanos, organizaciones comunitarias y academia en los procesos de recuperación. El planteamiento incluye mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas para conocer los avances y evaluar el cumplimiento de los compromisos.
El caso del río Machángara y San Pedro
Durante la conferencia también se compartieron los procesos que se han desarrollado alrededor del río Machángara y del río San Pedro.
En el caso del Machángara, se destacó el reconocimiento jurídico de sus derechos, un proceso que ha abierto un debate sobre la relación de la ciudad con este río y sobre las responsabilidades para garantizar su recuperación.
Para las organizaciones participantes, la experiencia de Quito puede convertirse en un caso de referencia si logra consolidar una cooperación sostenida entre ciudadanía, instituciones públicas y academia.
La participación de colectivos locales en la conferencia internacional también permitió poner en perspectiva el trabajo que se realiza en la ciudad. Experiencias que comenzaron como iniciativas comunitarias ahora forman parte de una conversación más amplia sobre la defensa de los ríos y los Derechos de la Naturaleza.