Mirar la vida con fe y encontrar propósito en las dificultades
La adversidad, el fracaso y las pérdidas pueden convertirse en lecciones para crecer, fortalecer la fe y descubrir el propósito de Dios en cada circunstancia

Referencial. El propósito de la vida con la guía de Dios.
Mateo 6:22-23... La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? R-V. 1960.
Lo que tú llamas fracaso no es un fracaso, es una lección que debes aprender para obtener sabiduría. Lo que tú sientes como éxito no es éxito, es un triunfo pasajero; debemos ir más allá del éxito, y cumplir con el propósito. Lo que tú piensas que es un obstáculo no es un obstáculo, es un peldaño que debes subir para desarrollar tu potencial. Lo que tú crees que es adversidad no es adversidad, es una oportunidad para ver la gloria y la misericordia de Dios.
Lo que tú percibes como sufrimiento no es sufrimiento, es un momento para ver la bendición bajo cualquier circunstancia. Lo que tú ves como una pérdida no es una pérdida, es una ganancia cuando tienes la capacidad de levantarte. Lo que tú entiendes por derrota no es una derrota, reflexiona, ahora sabes lo que puedes y no puedes hacer.
Vivir con fe y propósito
La vida no es como la miras, es como la vives. Vive lo que crees, vive mirando a Cristo; tendrá sentido y te dará una razón. ¿Cuál es tu actitud ante los problemas? ¿Cómo estás viviendo lo que crees? ¿Por qué debemos mirar la vida con optimismo y con fe?
No desaproveches el tiempo, cada día puedes marcar la diferencia. No hagas lo que hacen los demás, no aceptes lo que dicen, aprende a discernir, para tener una vida plena.
Agustín Romero