Cartas de lectores | Sir David Attenborough, civilizaciones anteriores a la nuestra
Attenborough plantea que la arqueología sitúa estas obras hace más de 10.000 años
Respeto y admiro a un científico de la talla de Sir David Attenborough, no solo por su nivel de investigación, sino por su deseo genuino de entender y esclarecer los fenómenos naturales de la flora y fauna de nuestro planeta. Se nota el amor y la profunda preocupación por el rumbo que toma la Tierra frente al impacto del hombre moderno sobre la naturaleza.
Esta vez, Attenborough da un giro y presenta una opinión sobre las civilizaciones pasadas, en especial sobre las megaobras del mundo antiguo y su admiración por los logros de la ingeniería en piedra, considerando los enormes retos que debieron representar en su época. Habla de Göbekli Tepe, en Turquía, un templo de piedra de 11.600 años con relieves de animales y símbolos abstractos; de la gran esfinge de Guisa, en Egipto, de 4.500 años de antigüedad, cuya posible mayor edad se sugiere por la erosión causada por lluvias en épocas remotas; de Gunung Padang, en Indonesia, con unos 20.000 años, cámaras subterráneas y muros construidos en la Edad de Hielo; y de Sacsayhuamán y Ollantaytambo, en Perú, con bloques de hasta 120 y 50 toneladas respectivamente. Según relatan, los incas afirmaban que estas construcciones existían antes de su imperio y fueron hechas por gigantes o dioses.
Attenborough plantea que la arqueología sitúa estas obras hace más de 10.000 años, cuando las sociedades humanas eran cazadoras-recolectoras, lo que genera interrogantes sobre cómo pudieron levantar tales estructuras con tecnología limitada. El eje central es la Hipótesis del Impacto del Dryas, un meteorito que habría caído hace unos 12.800 años en el polo norte, provocando un rápido deshielo y un aumento del nivel del mar de hasta 120 metros, inundando las ciudades costeras de la época. Según esta visión, la historia humana está incompleta: existieron civilizaciones avanzadas en tecnología, astronomía y religión, cuyos conocimientos quedaron reflejados en las obras megalíticas. Tras los cataclismos, solo sobrevivieron grupos cazadores-recolectores. Por ello, se acepta que después de un gran impacto o incluso una guerra nuclear, la humanidad podría volver a la Edad de Piedra, pero lograría sobrevivir.
Gustavo Costa von Buchwald