Cartas de lectores | Santa Elena: amanecer en temporada playera

Santa Elena es un paraíso bendecido por la naturaleza; es nuestro deber sorprender al turista más allá de una sonrisa

La noche se llenó de juegos pirotécnicos, reencuentros familiares y amigos, abrazos, besos, mensajes positivos, cenas y brindis. Cálidos recuerdos para despedir el año viejo.

En minutos nos encontramos con el brillo del nuevo año 2026, soñando renovados horizontes y retos por cumplir.

Al iniciar el año, la provincia de Santa Elena estrena su temporada playera.

Sus hechizantes amaneceres y atardeceres son postales mágicas. Despertar junto al mar es volver a soñar. Santa Elena amanece cubierta de visitantes, iniciando un ambiente turístico con nuevos bríos.

Es necesario que las autoridades brinden los servicios básicos para asegurar la feliz estadía de los visitantes.

El agua potable sigue siendo un desafío; la desalinizadora de agua de mar debería ser una opción, como la que existió en Mambra-Ancón.

También hay que controlar el alto costo de los alimentos, especialmente pescado y mariscos, y regular a los taxistas para que sus tarifas sean justas. Cada temporada debe promocionar y atraer turismo sin desincentivar a los visitantes con precios elevados o mala calidad en los productos.

La misión de los peninsulares es recibir a los turistas con beneplácito y asegurar su bienestar para que regresen. Para lograrlo, las carreteras deben estar en buen estado y señalizadas, los lugares de interés promovidos y la comunidad informada sobre calles, fechas históricas, tradiciones y leyendas locales. Esto proyecta una ciudad atractiva y hospitalaria.

La seguridad también debe ser prioritaria para las autoridades. Además, cantones como Salinas y La Libertad deberían instituir eventos permanentes que motiven la visita a la provincia.

Santa Elena es un paraíso bendecido por la naturaleza; es nuestro deber sorprender al turista más allá de una sonrisa.

Evelio Patricio Reyes Tipán