Cartas de lectores | Independencia de poderes y dualidad

Para fortalecer la independencia de poderes, se sugiere revisar la obra del Premio Nobel de Economía Friedrich Hayek

En algunas universidades europeas, al iniciar los estudios de una profesión, existen materias prácticas vinculadas a la carrera que permiten a los estudiantes adquirir experiencia laboral e incluso obtener ingresos mediante empleos de medio tiempo. Así, al recibir el título profesional ya han desarrollado actividad laboral acorde a su formación.

Para ejercer cualquier actividad se requieren requisitos; sin embargo, para emergencias basta marcar el 911, y para desgracias económicas no se necesitan requisitos: basta leer el 911 invertido, es decir, el artículo 119 de la Constitución, que establece que para ser asambleísta solo se requiere ser mayor de edad, ecuatoriano y estar en goce de los derechos políticos. De esta manera, cuando la autoridad electoral decide ignorar la Constitución y las observaciones de la Contraloría, no se exige ningún requisito adicional. Incluso actos como incendiar la Contraloría no tienen tipificación específica, por lo que se juzgarían como un hecho común.

En política, la participación debe basarse en capacidad y experiencia. Los jóvenes representantes deberían contar con formación en administración pública, mientras que los adultos aportarían experiencia en organismos públicos o privados, mejor si poseen título profesional. La experiencia administrativa es fundamental para ejercer funciones de autoridad.

La calidad del candidato no depende del sexo, sino de su preparación y experiencia. Si se definen estratos entre jóvenes y adultos, deberían existir cámaras de representación: diputados jóvenes y senadores adultos. Resulta preocupante que quienes participan en la administración pública y se autodenominan promotores del desarrollo se nombren a sí mismos como designadores de autoridades de control, interfiriendo con la independencia de poderes, la Función Electoral y la Judicial mediante el CPCCS, en beneficio de la partidocracia. Así, la justicia se vuelve dependiente del ‘padrinazgo’.

Para fortalecer la independencia de poderes, se sugiere revisar la obra del Premio Nobel de Economía Friedrich Hayek, quien propone estratos de edades para la selección de senadores, evitando el federalismo y la partidocracia. El progreso del país depende de no seguir siendo juez y parte en la designación de autoridades de control, jueces y superintendencias. Los problemas traen oportunidades, y quizá este sea el momento.

Salvador C. Autheman