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Cartas de lectores | El vecino y sus ex

Qué pasa con nuestro vecino que no logra mantener una relación estable, ocho en 10 años, récord negativo

José de San Martín antes de cada batalla arengaba a sus tropas: “Seamos libres y lo demás no importa nada”. Me van a disculpar, quizás sueno a criticón, pero qué promiscuidad. Qué pasa con nuestro vecino que no logra mantener una relación estable, ocho en 10 años, récord negativo; mucha pasión y desenfreno, poco compromiso y lealtad, todos de mirada alegre; parece que siempre se elige mal. Quizás su error radica en mantener el mismo molde al escoger su nuevo consorte, ninguno da la talla; será que no hay de dónde escoger, es que no hay uno que no termine abruptamente el compromiso. Desde luego que eso de: “hasta que la muerte los separe” (la muerte del periodo) recién lo conocen y ya lo elevan a pareja y al poco tiempo se convierte en ex, y así sigue contando. No sé si ellos tienen la tradición de tener las fotos de cada uno en la casa principal. Así como van, necesitarán un estadio; pobres los alumnos que les toca estudiar a tantos. Las editoriales de los textos escolares felices, les toca agregar, cada vez en cuando al nuevo; elaborar las cintas que le ciñen en su designación, resulta que es un buen negocio, será que las venden por docena… Ah no, esos son los presidentes; y los dormitorios, cuántas historias tendrán y recién que se ha escogido uno nuevo. Dicen que en unos meses se viene el definitivo y que este sí es una buena persona, no como lo otros; este seguro será el mejor. Ojalá que le vaya bien al ex vecino que vive en el sur, espero que se haga el milagro, que esta vez se pueda decir con seguridad... y fueron felices sin bolón, con su sánduche de chicharrón.

Leonardo J. Tapia Blacio