Cartas de lectores | Construir un gobierno de los pueblos
Transitamos con un gobierno de facto que se entroniza con un fraude monumental, violando la Constitución de la República
Otro paro nacional a costa del pueblo, más muertos, hijos del pueblo, otro potentado ‘libertario’ inepto; y otro paro. Creo que falta compromiso social, memoria histórica, dignidad y coraje para organizar un gobierno del pueblo, con el pueblo, realmente democrático, enterrando el viejo sistema liberal que ha caducado dejando precedentes nefastos: que el 10 % de ‘libres’, a nivel global, vivan del trabajo ajeno; el 20 % en extrema pobreza y el resto bajo la bazofia ‘libertaria’ que impone por la fuerza su ‘democracia socrática’ del engaño. Durante 2.400 años utilizando al pueblo para legitimar el poder de élites, jeques, papas, reyes y emperadores; y en América más de medio siglo de lo mismo, legitimando tiranos. Es hora de caminar sendas propias, reivindicando luchas centenarias y vidas sacrificadas a manos de los potentados innombrables.
Transitamos con un gobierno de facto que se entroniza con un fraude monumental, violando la Constitución de la República, art. 142: “La presidenta o presidente debe ser ecuatoriano por nacimiento…”. Previo a este acto (inducir a error a la autoridad, art. 22 COIP), el antes candidato cometió otro acto gravísimo al vulnerar la potestad del CNE, poniéndolo a su servicio. El cuerpo colegiado no verificó con rigor si los documentos presentados cumplían los requisitos constitucionales. En contubernio, el CNE califica y proclama al ‘vencedor’, luego posesionado y legitimado como dictador con ficción constitucional y mayoría ADN. Nominado al premio ‘Trump-Libertarios Unidos’ por cooptar funciones del Estado, cree que nadie lo mueve; sin embargo, eso compete a potentados, porque a los pueblos les corresponde trazar su agenda histórica, aunque sea larga.
Muchos queremos ver y escuchar que colectivos y movimientos sociales se comprometen a construir un gobierno de los pueblos, para salir del engaño de que ricos y poderosos velarán por los pobres.
Salomón Poveda Llerena