Cartas de lectores

¡Afuera el populismo malsano!

Sé que soy solo una voz en la inmensidad del desierto, pero me resisto a creer que somos un país de ignorantes y mantenidos. Después de tantos años de corrupción galopante, vergonzante y con presidentes disfrazados de oveja, pero con alma negra y aniquiladora, es inadmisible que todavía pretendan continuar enquistados en el poder. No concibo que los ecuatorianos estén ciegos, sordos y mudos ante la realidad que hemos vivido y seguimos viviendo. Es hora de tener una cúpula de honor y con representantes que sean un orgullo; no con gente, sino con “personas”, para que el país, comience a brillar dignamente; que la paz y salud se respire en todos los ámbitos; que tengamos una economía estable para que, a millares surgir, el trabajo se haga presente. Que tengamos la seguridad de poder vivir sin temor y mirarnos con respeto y amor. ¡Afuera el populismo malsano que nos denigra, nos aprisiona en sus redes y nos minimiza, quitándonos hasta el nombre y convirtiéndonos en un número más en la lista de la desgracia! Ya estamos viendo la barbarie que sufren los países populistas. ¡No, no quiero a mi Ecuador convertido en otra Argentina o Venezuela!, desgarrados y en la miseria total, pero sus gobernantes gozando de la riqueza arrebatada y teniendo la desfachatez de dizque “rasgarse las vestiduras por su pueblo”; mientras tanto este, aniquilado y con el cerebro lavado, sucumbe sin reaccionar, solo esperando sus miserables dádivas.

¡Despierten ecuatorianos! Se está jugando el futuro de las familias, de sus hijos y nietos, que merecen gozar de libertad, igualdad y prosperidad. Sí a la vida que Dios nos dio. No a la muerte segura, que es lo que generan los gobiernos incapaces, incultos, insurgentes, e irreverentes. No creo que a los ecuatorianos les guste sufrir, que sean masoquistas, esto va contra natura. A todos nos gusta la buena vida, pero esta debe ser lograda con esfuerzo y basada en nuestro conocimiento, más el honor y respeto hacia nosotros y hacia la sociedad.

Myrna Jurado de Cobo