Parques lineales de Guayaquil, espacios públicos que se deterioran frente al estero Salado
Expertos y ciudadanos plantean recuperarlos con seguridad e iluminación. También proponen reforestar, impulsar ferias y aprovechar el estero como ruta turística

Estado actual de un tramo de la Plaza de la Música.
Lo que debes saber
- El estero Salado tiene parques lineales, pero les falta vida, seguridad y mantenimiento.
- Un urbanista recalca que la forma de que el parque sea exitoso dependerá de que haya usuarios que lleguen hasta el sitio.
Abandonados, llenos de basura, con estructuras deterioradas y, en algunos casos, tomados por la delincuencia. Así lucen varios parques lineales de Guayaquil, espacios ubicados alrededor del estero Salado que cada vez están más afectados por la desatención y la falta de mantenimiento.
EXPRESO realizó un recorrido por estas estructuras, ubicadas en sectores como La Ferroviaria y en tramos de las avenidas Barcelona, de la Música y del Malecón del Salado, y la situación se repite: pocos visitantes, una oferta turística casi nula y el temor a ser asaltados que invade a quienes se atreven a recorrer estos sitios.
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Por ejemplo, en el Malecón del Salado, en la zona cercana al puente 5 de Junio, los locales comerciales han quedado solo como una zona decorativa. Este Diario pudo comprobar que esos locales, que antes eran restaurantes, desde hace varios meses se mantienen como bodegas cerradas; mientras que, a unos metros, la Plaza de la Música se encuentra tomada por la delincuencia, especialmente después de las 18:00.
“Aquí es fijo que te roban en la noche, por eso muy pocos lo utilizan y durante el día también pasa abandonado por la mala fama que tiene. Hasta las estructuras metálicas que tenía como techo se las han robado. Terrible lo que pasa aquí”, relató Mirian (identidad protegida), una moradora que, con mucho miedo, contó lo que vive en su sector.
Un problema que se multiplica
La situación es similar en La Ferroviaria y la avenida Barcelona, donde cada vez llegan menos visitantes y los espacios lucen más deteriorados. Los juegos infantiles con huecos, camineras en mal estado, rejas robadas, desechos y otros problemas.
Pero ¿qué dicen los expertos urbanistas y los ciudadanos? ¿Qué propuestas podrían aplicarse para cambiar el rostro de los parques lineales de Guayaquil? Los consultados coinciden en que, con lo básico y necesario, la situación podría cambiar.
“Hay tantos espacios públicos al pie del estero que solo con seguridad, mantenimiento, iluminación y actividades recreativas se les cambiaría el rostro a estos sitios y ya podrían ser fácilmente turísticos”, menciona Félix Chunga, urbanista, quien añade que es necesario implementar accesibilidad universal, como rampas, señalética clara y espacios inclusivos para personas con movilidad reducida.

Vandalismo. Las paredes del parque que conecta el malecón del Salado con Guayarte está vandalizado.
Por su parte, el urbanista Juan Jaramillo recalca que la forma de que el parque sea exitoso dependerá de que haya usuarios que lleguen hasta el sitio.
“Los visitantes deben ser diversos (edades, sexo y estracto social) y eso no pasa. Por más de que hoy se haga un parque innovador, si no hay visitantes eso provocará que vuelva el mismo problema. Debe haber control policial y buena iluminación para que vuelva la confianza a los visitantes y así construir algo para ellos”, expresó Jaramillo, quien agrega que la unidad barrial de los alrededores del parque puede sumar.
“Si el entorno cambia, todo puede cambiar, pero si el entorno son zonas deprimidas, repercutirá en las instalaciones de los parques lineales”, resaltó.
Ricardo Cajape, arquitecto y experto en urbanismo, profundiza más en el tema y propone alternativas. “Se deben implementar áreas verdes revitalizadas: reforestación con especies nativas que aporten sombra y mejoren el microclima”, comentó.

Hurto de rejas en un tramo del parque lineal de la avenida Barcelona.
Por otra parte, la ciudadanía y visitantes recurrentes también aportan con ideas para que la situación mejore. “Que haya ferias ciudadanas de forma consecutiva. Eso hará que la gente llegue y se quede en la zona”, comentó Lourdes Sabando.
Mientras que Julio Llautong, visitante constante del sitio, propone como idea principal que se rehabiliten las piletas y que vayan acompañadas de música nacional e iluminación.
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“Hay tanto espacio y cosas por hacer. Por ejemplo, piletas danzarinas, como ya hubo en algún momento, juegos mecánicos para niños, huertos y hasta se pueden hacer murales con artistas locales”, mencionó Julio, quien asegura que también hace falta ayuda de las autoridades para la limpieza de los sitios.
Ingrid Tomalá, estudiante de arquitectura, da la idea de poder reactivar el río.
“Esta idea es la única que puede salvar los parques lineales. Que la gente los utilice también como muelles para poder moverse de forma turística de un punto a otro y que en cada sitio haya un atractivo. Es necesario reavivar el estero para que la situación mejore”, dice Tomalá, quien recalca que la limpieza también es vital.

Estado actual de uno de los juegos infantiles.
“Muchas veces el olor del estero es terrible. Si eso se mantiene así, nadie querrá navegarlo. Hay que hacer limpieza constante porque sé que se encuentra de todo ahí”, recalcó.
Los consultados coinciden en que, para hacer realidad todas esas propuestas ciudadanas, es necesario unir esfuerzos entre la ciudadanía y las autoridades, ya que se requieren presupuestos estatales o municipales para hacer de Guayaquil una ciudad más atractiva para el turismo local y extranjero.