“No quiero perder a mi hijo”: madres reclaman fármaco para niños con leucemia en Guayaquil
Las familias de tres niños con leucemia reclaman asparaginasa. Dos acudieron a la justicia y otra denuncia que no recibe documentos del hospital

Fachada del Hospital del Niño Francisco de Icaza Bustamante, de Guayaquil.
“No sé cómo va a pasar a la fase de observación si todavía le falta una quimioterapia”, cuestiona Dora Mejillón, madre de Santiago, un adolescente de 15 años proveniente de Salinas que recibe tratamiento contra la leucemia en el Hospital del Niño Dr. Francisco de Icaza Bustamante. El menor espera la Asparaginasa Erwinia, un fármaco que también requiere Luis, de 12 años, internado en la misma casa de salud.
Michaelle Alarcón, madre de Luis, teme que las demoras comprometan la recuperación del menor. “Yo no quiero perder a mi hijo. Quiero que tenga su medicación y que se recupere”, expresó. Ante la falta de respuestas, ambas familias denuncian que aún no reciben las ampollas ni cuentan con una fecha para su administración.
Ambos menores padecen leucemia linfoblástica aguda desde 2025. Sin embargo, el trámite para la llegada de sus medicinas avanza a ritmos distintos: mientras uno de los expedientes ya cuenta con la autorización emitida por el Ministerio de Salud Pública el 31 de diciembre de ese año, la otra familia continúa exigiendo al hospital las actas del comité que aprobó la adquisición.
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Una madre teme que su hijo sufra una recaída
Un informe médico del Hospital Francisco de Icaza Bustamante, fechado el 20 de abril de 2026, confirma que Luis, de 12 años, padece leucemia linfoblástica aguda tipo B. El documento revela además un resultado positivo para el cromosoma Filadelfia, una alteración genética que acelera la multiplicación de glóbulos blancos inmaduros y cuya identificación resulta indispensable para definir un esquema de tratamiento específico.
Michaelle Alarcón explicó que el adolescente necesita 128 ampollas de Asparaginasa Erwinia. Según indicó, el medicamento debe administrarse en la semana 57 de su protocolo y, al momento de la entrevista, el paciente se encontraba en la semana 52.
Aunque su hijo continúa recibiendo otras quimioterapias, la falta de este medicamento le genera temor por una posible recaída. “Si él no se coloca esa medicación, hay muchas posibilidades de una recaída, y eso es lo que yo no quiero”, manifestó.
Comenzó a preguntar por el fármaco después de conocer que debía recibirlo antes de pasar a la siguiente etapa del tratamiento. Sin embargo, sostuvo que no obtuvo una fecha concreta para su administración. “Me decían que espere, que todavía no, pero él ya está cerca de la semana en la que debe recibirla”, señaló.
La enfermedad también ha generado gastos adicionales para la familia, que ha debido comprar medicamentos y pagar exámenes fuera del hospital cuando estos no están disponibles.
Según relató, un examen puede costarle aproximadamente 30 dólares, mientras que la aguja requerida para algunos procedimientos cuesta entre 20 y 24 dólares. Debido a las limitaciones económicas, indicó que en ocasiones solo puede realizar los controles externos una vez al mes.
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Una acción de protección sin una respuesta definitiva
Ante la falta de respuestas, Michaelle decidió acudir a la Justicia después de realizar gestiones en la gerencia del hospital y ante las instituciones estatales. “Ahí fue que opté por poner una acción de protección”, relató.
Reconoció que iniciar el proceso fue difícil porque desconocía los trámites que debía realizar para reclamar el medicamento. “Nosotros fuimos a ciegas, sin saber hacer el papeleo”, expresó. Añadió que se mantuvo en contacto con otras madres para compartir información sobre las gestiones que cada familia realizaba.
La acción de protección fue presentada contra el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Economía y Finanzas. Según explicó, aunque la audiencia judicial ya fue convocada, no fue posible avanzar debido a la inasistencia de la parte demandada, por lo que el proceso continúa suspendido y a la espera de una resolución definitiva.
Además, entre los documentos entregados a EXPRESO consta una aclaración presentada el 1 de septiembre de 2026 para corregir la denominación y dirección de una de las instituciones demandadas y permitir que el trámite continuara.
Alarcón pidió que las autoridades consideren la situación de los pacientes oncológicos y actúen con mayor urgencia. “Por favor, sean humanitarios y ayúdenme. Los pacientes oncológicos necesitan su medicación para luchar contra esta enfermedad”, manifestó.

Luis, de 12 años, fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda B, según un informe médico de abril de 2026.
Santiago también espera completar su tratamiento
El segundo caso corresponde a Santiago, de 15 años. Dora Mejillón González contó que el adolescente fue diagnosticado entre finales de febrero y los primeros días de marzo de 2025 y, desde entonces, recibe atención en el Hospital Francisco de Icaza Bustamante.
El certificado médico emitido por esa casa de salud el 4 de agosto de 2025 confirma el diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda y señala que el adolescente recibía poliquimioterapia intensiva.
Entre los documentos proporcionados también consta una autorización del MSP del 22 de mayo de 2025 para realizar exámenes de laboratorio en Solca Guayaquil.
Según su relato, Santiago recibió Asparaginasa Erwinia durante el primer mes de su tratamiento y no presentó reacciones adversas.
Posteriormente, el hospital le administró otra formulación del medicamento, pero el 5 de septiembre de 2025 el adolescente sufrió hinchazón y enrojecimiento. Tras ese episodio, el médico solicitó que retomara la Asparaginasa Erwinia, cuya administración continúa pendiente.
Mejillón asegura que fueron prescritas 150 ampollas y que el 7 de junio de 2026 un médico le comunicó que la adquisición estaba autorizada. No obstante, entre los archivos revisados por EXPRESO no consta el acta del comité ni una autorización administrativa específica a nombre de Santiago.

Santiago, de 15 años, recibe atención médica en el Hospital Francisco de Icaza Bustamante desde su diagnóstico en 2025.
Madre denuncia que no recibe los documentos del hospital
Dora afirma que lleva aproximadamente tres meses solicitando a la gerencia del hospital los documentos relacionados con la aprobación y compra del medicamento.
“Me dicen que ya tienen los documentos y que me los van a enviar, pero no los recibo”, relató. Según explicó, una funcionaria le indicó mediante mensajes que, tras un cambio de director, los archivos habían pasado a otra oficina y se habrían traspapelado.
Necesita esos documentos para iniciar una acción de protección. Su abogado le habría solicitado el acta en la que el comité médico aprobó el tratamiento y estableció la cantidad de ampollas.
Santiago vive en Salinas y debe trasladarse a Guayaquil para recibir las quimioterapias. Su madre calcula que cada viaje a Guayaquil, incluidos los pasajes, medicamentos y exámenes, representa un gasto de entre 80 y 90 dólares. El adolescente acude aproximadamente dos veces al mes.
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Tres familias, una misma espera por el medicamento
La acción de protección presentada por Michaelle Alarcón no es la única relacionada con la falta de Asparaginasa Erwinia. Viviana Arévalo, madre de otro adolescente con leucemia atendido en el Hospital Francisco de Icaza Bustamante, también acudió a la Justicia para exigir la entrega del fármaco.
Su hijo necesita 152 ampollas después de presentar reacciones adversas a otra formulación de asparaginasa. Arévalo presentó la garantía constitucional contra el Ministerio de Salud Pública, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y la entidad estatal encargada de las finanzas públicas.
Ambas sostienen que recurrieron a la vía judicial después de que las gestiones administrativas no garantizaran el acceso oportuno al medicamento. En los dos casos, las acciones buscan que las instituciones coordinen los procedimientos presupuestarios y de compra necesarios para evitar una interrupción en los tratamientos.
Mientras Michaelle Alarcón reclama 128 ampollas para Luis y Viviana Arévalo solicita 152 ampollas para su hijo mediante acciones de protección independientes, Dora Mejillón también exige el medicamento para Santiago. Ella aún no ha podido iniciar el proceso judicial porque, según denuncia, el hospital no le ha entregado la documentación necesaria.
Los tres casos exponen el mismo problema: adolescentes con leucemia que esperan un fármaco prescrito en el Hospital Francisco de Icaza Bustamante.