Luis Caicedo: "El equipo estuvo nervioso en la final ante Emelec"

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Luis Caicedo: "El equipo estuvo nervioso en la final ante Emelec"

El exvolante de Barcelona aseguró que varios de sus compañeros, no supieron controlar sus emociones en la final de vuelta que se dio ante los azules.

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Luis Caicedo (c), exvolante de Barcelona, solo jugó la final de ida ante Emelec en 2014.Archivo

Luis Andrés Caicedo De La Cruz o simplemente ‘Gordo Lucho’, así se recuerda al fornido exvolante de marca ecuatoriano, que tuvo un paso importante por clubes como Universidad Católica, Olmedo, Macará, Barcelona, Liga de Portoviejo y Delfín.

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Caicedo, quien se retiró del fútbol hacer cuatro años, se encuentra actualmente “refugiado” en su natal Esmeraldas.

Dice que apenas inició la emergencia sanitaria en el país, por la pandemia del coronavirus, ‘voló’ con su esposa e hijos al lugar donde se crio y dio sus primeros pasos en el fútbol: el barrio Nuevos Horizontes.

Allí, mientras espera pacientemente que los semáforos en el país cambien a verde, el exvolante aprovecha para compartir con sus padres y demás familiares. También se da tiempo para visitar la playa, comer sus platos favoritos -el tapao arrecho y el encocado de pescado- y para recordar lo que pudo vivir en su etapa de jugador.

Fueron 17 años de carrera deportiva que tuvo, ¿cuál es el balance de su trayectoria?

Positiva. Me siento orgulloso de haber jugado por muchos años. No cualquiera llega a casi 20 años de carrera. Pese a todas las adversidades que se presentaron, alcancé mi sueño de jugar en la selección absoluta y ganar dos títulos nacionales (con Olmedo en 2000 y con Barcelona en 2012).

¿Qué tipo de adversidades le tocó pasar?

Al inicio de mi carrera me tocó dejar mi hogar a los 15 años, para probar suerte en Riobamba. Fue duro dejar a mi familia. Y de ahí, todas las demás tuvieron que ver con la falta de espacio en los clubes a los que iba. Siempre me tocó ser paciente, luchar por ganarme un puesto y derribar muchas situaciones negativas, por parte de los técnicos.

¿Por qué dice que le costaba ganarse un puesto en los equipos?

Cuando yo iba a un club, los técnicos no confiaban mucho en mí, pues al verme me decían que estaba gordo y todos me mandaban a bajar de peso. Pero cuando me daban la oportunidad de jugar, siempre les demostraba que podía rendir muy bien en la cancha.

¿Le afectaba que le dijeran que estaba gordo?

Para nada, desde que era niño me decían ‘Gordo Lucho’ (risas), debido a que siempre he tenido tendencia a engordar, pero eso nunca me desmoralizó. Más bien eso me daba fuerzas para demostrar que podía ser mejor que muchos.

¿Cómo era su alimentación, se eximía de muchas cosas?

La verdad que mi debilidad siempre fue el arroz. Con eso no me controlaba. Admito que después de los entrenamientos no me cuidaba como se debía, ya que en el almuerzo y merienda siempre comía arroz. Por eso al día siguiente siempre regresaba con una o dos libras de más.

¿Lo costó cambiar sus hábitos alimenticios cuando llegó a Barcelona?

Mucho. Cuando llegué al equipo (2011) me tocó trabajar con Rubén Darío Insúa y Álex Aguinaga, con ninguno de los dos jugué mucho, porque creo que no me veían. Pero cuando llegó Luis Zubeldía, él me dijo que si quería jugar tenía que bajar de peso, así que me mandó a trabajar con el preparador físico.

Zubeldía me hizo entender que la alimentación era importante, para rendir a nivel profesional, así que me empecé a limitar en muchas cosas, sobre todo los carbohidratos.

¿Luego de eso, todo fue bueno en Barcelona?

, con Luis Zubeldía empecé a tener más minutos, hice goles. Luego en 2012, cuando llegó Gustavo Costas también me mandó a bajar de peso, pero al final me terminé ganando su confianza y ese año logramos ganar romper esa sequía de títulos de Barcelona.

¿Qué le faltó conseguir con el Ídolo?

Además de ganar un título internacional, lo que más me dolió fue no haber jugado la final de 2014 ante Emelec. Esa espina jamás me la podré sacar.

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El exvolante esmeraldeño, Luis Caicedo, jugó desde el 2011 al 2014 en Barcelona.Archivo

¿Por qué no jugó esa final?

Fue cuestión técnica de Rubén Israel (DT uruguayo de ese año). La verdad que hasta ahora no la entiendo, ya que yo había jugado la final de ida y antes de eso venía siendo titular en ocho partidos. Eso me dejó muy mal.

¿Cómo fue ver ese partido desde la banca?

Muy feo. Sufrí todo el partido al ver que mis compañeros estaban nerviosos, casi nadie podía dar un buen pase y de remate nos quedamos con uno menos, tras la expulsión de Álex Bolaños (minuto 10).

¿Cree que, si jugaba usted, las cosas hubieran cambiado?

Yo creo que sí, porque en medio campo, en partidos anteriores, nos habíamos hecho fuertes, ya que éramos Matías Oyola, Bolaños y yo, los que nos encargábamos de darle equilibrio al equipo. Solo de pensar en eso me da mucha pena.

¿Hubo insultos después del partido?

De parte de los jugadores no, pero sí de los directivos de esa época. Recuerdo que bajó Antonio Noboa y se empezó a culpar a Álex, por la expulsión, pero ahí intervinieron José Luis Perlaza y Jairo Campos, que no jugó (por lesión), pero que estaba en el camerino.

¿Por qué se fue de Barcelona?

Porque no cumplieron con un arreglo económico al que habíamos llegado. Antes de la final me habían ofrecido mejorar el suelo, pero como perdimos la final no lo hicieron. Por eso no pudimos extender el contrato y me terminé yendo a mediados de 2015.

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Luis Caicedo tuvo su partido de despedida en Barcelona, en 2017.JUAN FAUSTOS

¿Es cierto que pudo jugar en Liga de Quito?

, antes de que termine la temporada 2014, Luis Zubeldía, técnico de ese entonces en Liga de Quito, habló con los directivos para que me contrataran, pero no acepté porque ya había arreglado con Barcelona, aunque al final no me cumplieron y me quedé sin pan ni pedazo.

¿Qué más le faltó lograr en el fútbol?

Jugar un Mundial. Para el de Alemania 2006 estaba listo para ir. El profe Luis Suárez (técnico de la Tricolor) me había dicho que me iba a llevar, pero al final lo terminaron llevando a Patricio Urrutia.

¿Ya superó eso?

Claro, ahora lo veo como cosas del destino. Dios sabe por qué hace las cosas, así que ahora me siento tranquilo, satisfecho de que pude hacerme conocer en fútbol nacional.