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Diario Expreso Ecuador

Vía que une Guayaquil y Cuenca enfrenta escalada de siniestros

La carretera registra más siniestros que en el mismo período del año anterior z Expertos plantean auditorías y mejoras urgentes para prevenir nuevos accidentes

Siniestros ocurridos en la vía Cuenca- Molleturo generan preocupación y dudas sobre la seguridad vial.

Siniestros ocurridos en la vía Cuenca- Molleturo generan preocupación y dudas sobre la seguridad vial.CLAUDIA PAZAN

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La vía Cuenca-Molleturo-El Empalme es una de las carreteras más importantes de la provincia del Azuay. Conecta las ciudades de Cuenca y Guayaquil de forma directa, reduciendo los tiempos de viaje, pero también es considerada una de alto riesgo por su tipología y trazado.

Cabe recordar hechos fatales como el siniestro en el kilómetro 57, ocurrido el 16 de abril, cuando un autobús que cubría la ruta Cuenca-Guayaquil rompió el guardavía y cayó hacia el río, dejando 14 personas fallecidas y otras 27 heridas. O el más reciente, que también cobró la vida de una persona cuando un vehículo pequeño se accidentó en el mismo lugar. También el siniestro en el que un camión perdió los frenos en la zona de Marianza y afectó a más de siete vehículos y lesionó a 12 personas.

Estadística que alerta 

Las cifras de siniestralidad de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) en Azuay corroboran el alto riesgo. Solo entre enero y mayo se han registrado 14 siniestros, con 42 lesionados de saldo. La cifra de fallecidos de la institución no se encuentra actualizada, dado que reportan solo 14 víctimas entre abril y mayo. Aún con eso, las cifras revelan un incremento con respecto al mismo período de 2025, cuando ocurrieron seis siniestros que dejaron dos fallecidos y 16 heridos.

Estas cifras han generado preocupación entre viajeros frecuentes y conductores que utilizan la vía Cuenca-Molleturo.

EXPRESO dialogó con ciudadanos que provienen de Guayaquil, quienes expresan su preocupación por los fatales siniestros. Uno de ellos es José Pantoja, de 60 años, quien seguró que la principal preocupación antes de cada viaje es sobre el estado de la vía. Recordó que en una ocasión les tocó esperar más de dos horas en la carretera mientras se limpiaba un paso que obstaculizó la calzada. "Este tipo de situaciones nos pone tensos durante el trayecto; a veces viajo con mis nietos y esto me hace pensar en su seguridad. Las autoridades deben tomar acciones", comentó.

Y la situación también es una preocupación para los conductores que laboran recorriendo la vía, ya sea para transportar carga o pasajeros. Ramiro Abril, gerente de Alianza Microbuses, señaló que, bajo las condiciones actuales de la vía, ni la experticia de los conductores es suficiente para superar las dificultades de esta ruta. “En los kilómetros 90, 101 y 102 los conductores debemos hacer malabares para esquivar los daños de la vía”, aseguró.

Auditoría e intervención urgente 

Esteban Ortega, ingeniero civil y experto en vialidad y conservación vial, tras realizar un estudio de la ruta Cuenca-Molleturo-El Empalme explicó que se trata de una vía transversal que conecta sectores ubicados a 2.500 metros sobre el nivel del mar con zonas más altas, como Tres Cruces, que se encuentra cerca de los 4.000 metros de altitud, para luego descender hacia la Costa.

Según el especialista, esta condición determina un trazado sinuoso, con numerosas curvas horizontales sucesivas, radios de curvatura reducidos y pendientes pronunciadas. A ello se suma que la carretera fue diseñada hace varias décadas, por lo que “algunos parámetros geométricos ya no cumplen con los estándares actuales”.

Ortega ha dividido a la carretera en tres grandes zonas que asegura deben ser abordadas e intervenidas según sus características específicas. La primera partiendo desde Cuenca es hasta el kilómetro 12, en la zona de Marianza, que se trata de un sector periurbano donde existen viviendas, pasos peatonales, zonas escolares y paradas de transporte público en una vía diseñada para velocidades relativamente altas. 

El mal estado de la vía se suma a sus características propias por ser una vía de montaña.

El mal estado de la vía se suma a sus características propias por ser una vía de montaña.CLAUDIA PAZAN

La segunda corresponde al sector del Parque Nacional Cajas hasta la parroquia Molleturo, caracterizada por curvas pronunciadas y frecuentes bancos de neblina. Y finalmente, la tercera zona está en la parte costera, donde predominan las lluvias intensas y los deslizamientos.

Además, el estudio identificó, por ejemplo, que gran parte de la señalización se había perdido, que se encuentra deteriorada y que otras están colocadas de forma errónea. También las pinturas horizontales apenas son visibles de día y prácticamente desaparecen de noche o con neblina. Lo mismo ocurre con las tachas retroreflectivas y otros elementos de guía para los conductores.

Por esto el experto reseña la urgencia de realizar una auditoría de seguridad vial en toda la carretera, lo que permitirá identificar los puntos de mayor siniestralidad y determinar las medidas de señalización y protección a implementarse a lo largo de los 119 kilómetros que tiene esta vía. 

También plantea la creación de zonas de frenado para los vehículos que pierden el sistema de frenos y la ejecución de mantenimientos contínuos, como soluciones inmediatas y de bajo costo para alargar la vida útil de la carretera.

Contrato de rehabilitación 

En marzo de este año el Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT) firmó un contrato para la rehabilitación integral de esta carretera con una inversión de 21,6 millones de dólares, financiados mediante un crédito del Banco Mundial. El plazo de intervención será de 18 meses y serán atendidos 118 kilómetros. EXPRESO solicitó una entrevista a la Coordinación Zonal 6 del MIT para conocer el avance de la intervención en esta carretera, pero no se obtuvo una respuesta hasta el cierre de la edición de este informe.

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