RAFAEL NADAL no despierta del letargo

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RAFAEL NADAL no despierta del letargo

Frustración. Nadal se lamenta en una acción del partido contra Cuevas; # 45, quien lo venció por parciales de 6-7, 7-6 y 6-4.

Rafael Nadal ya no es Rafael Nadal. Puede volver a serlo, pero el primer tramo de 2016, continuidad del desconcertante 2015, confirma lo inimaginable: los nervios le están ganando la partida al español. Y es que ya no solo es el rey y señor de la arcilla, sino que preocupa que ya no es dueño de sus emociones.

Herido por las derrotas en Australia y Buenos Aires, el número 5 del mundo sumó una nueva frustración el reciente fin de semana al ser eliminado en las semifinales del Abierto de Río de Janeiro, en Brasil, ante el uruguayo Pablo Cuevas, número 45 del mundo.

El sudamericano consiguió remontar el set inicial en contra y derrotó al primer sembrado del torneo con parciales de 6-7 (6/8), 7-6 (7/3) y 6-4, en un duro partido que se extendió durante casi tres horas y media.

En la que ha sido la peor fase de su carrera, Nadal, con 29 años, ya había caído en la semifinal del torneo de Buenos Aires (ATP 250) hace justo una semana y con el tropiezo en Río, donde fue campeón en 2014, alarga la crisis de juego que le hizo cerrar 2015 sin estar entre los cuatro mejores de ningún campeonato del Grand Slam. Ahora dice que apunta al Abierto de Estados Unidos, pero ya pocos le creen.

A toda la problemática se le suma un dilema no menor: qué hacer con el tío Toni, el hombre que lo formó como jugador y en buena parte como persona. En Argentina, hace poco más de una semana, el técnico aceptó diciendo que si su sobrino no lo echó aún, es en parte porque es su tío. Solo el mejor Nadal podrá resolver tanto desconcierto. CFH