La finca San Andrés, lugar romántico y rústico, para las fotos especiales de los novios.

La nueva moda del turismo, bodas campestres

Viñedo. La hacienda de uvas, para elaborar el vino ecuatoriano Dos Hemisferios, ubicado en San Miguel del Morro, se alista para a futuro hacer de este lugar un destino turístico y para eventos.

Sin salir de la ciudad, en un ambiente de campo, con visión para la caída de sol y aire puro. Es lo que los novios buscan para celebrar la unión de sus corazones en matrimonio. La tendencia crece. En los últimos tres años unas seis fincas o villas, ubicadas en la vía a la costa, han abierto sus puertas para alquilar el espacio para bodas u otros eventos.

Un 90 % de ellas fueron compradas para ser casa de campo familiar. Entre ellas están El Portal de los Morán, Villa Soleil, Villa Salamanca y la Finca San Andrés. Pero decidieron ser lugares para eventos. Y es que no cae mal al bolsillo ingresos desde $ 1.000, por seis horas de alquiler. La cifra puede ser mayor, todo depende del número de invitados y el espacio seleccionado. Stephany Alvarado, administradora de la Finca San Andrés, dijo a Diario EXPRESO que en el 2017 los contratos para ellos se incrementaron en un 30 %. En este año hicieron una ampliación, la inversión fue de alrededor de medio millón de dólares.

Todos se alistan para recibir más clientes. Hay dos nuevos lugares que se inauguraran el próximo mes: la Finca Luccianita y Villa Soleil. En la primera aún se hacen adecuaciones, el día de la visita estaban terminando de hacer la piscina. Aquí la inversión es de más o menos medio millón de dólares, indicó Jorge Argüello, su gerente. Mientras que la Villa Soleil está completamente lista para celebrar su primera fiesta en junio de este año, manifestó su administrador Andrés Intriago.

Otro lugar que ha invertido en ampliaciones es la Villa Elizabeth. Aquí la inversión fue de unos $ 300.000.

Las bodas crean dinero y plazas de trabajo para el sector de los servicios y las obras, para la construcción. Solo en la Finca Luccianita están trabajando unas 15 personas. Y las ampliaciones no paran. Roberto Morán, propietario de El Portal de los Morán, ofrecerá hospedaje; tiene el proyecto de promocionar a Ecuador como destino de bodas, ya tiene a la persona que realizará la publicidad en Estados Unidos y hace arreglos para tener a alguien en Europa. La visión de Morán es la misma del Ministerio de Turismo, en este año tiene la campaña Ecuador is love (Ecuador es amor). Morán también ofrece fiestas al pie del mar, en Montañita.

La temporada en las fincas de la vía a la costa arranca en verano, en invierno no son espacios recomendables por las lluvias. De mayo a diciembre el ambiente pone a suspirar a los corazones enamorados. Y así como se aceleran los latidos del corazón de las parejas, se aumentan las plazas de trabajo y la demanda de servicios, lo que dinamiza la economía. El gasto mínimo en estos lugares es de $ 40 por persona. En este precio incluye el alquiler del lugar, el DJ, decoración, bocaditos, torta y comida. Es decir que con 250 invitados la fiesta tiene un precio de $ 10.000. Un gasto adicional son los licores, las invitaciones, el fotógrafo, los trajes y la luna de miel.

No existe un tope de cuánto se gasta en una boda, existen paquetes que cuestan $ 85 o más.

Carolina Muzo, directora de la Asociación de Consultores Nupciales, dijo a EFE que el mercado de las bodas en otros destinos creció entre 10 y 60 %, en el caso de Norteamérica 2,5 millones de parejas se casan anualmente, de las cuales 400.000 buscan contraer nupcias en lugares fuera de su residencia.

Muzo destacó que Ecuador posee las facilidades que este segmento de turismo requiere, y mencionó que el impacto económico para el país sería de $ 820 millones anuales en un pronóstico moderado. La previsión optimista habla de ingresos entre 2.000 millones y 3.000 millones de dólares.

Morán, quien es un empresario ecuatoriano que conoce el mercado de Estados Unidos, manifestó que en la campaña de Ecuador como destino para celebrar bodas, las fincas y las villas serán los lugares preferidos, por el paisaje natural y exótico que ofrecen.

Para la fiesta se necesitan unos 40 proveedores

Se estima que la cadena de valor turística se beneficiaría debido a que se requieren de 40 a 100 proveedores para una boda y por cada dólar invertido se genera un retorno de $ 12.

Muchos trabajan desde casa y se promocionan en redes como Éricka Gutiérrez de Guillén, dueña de D’Tarjeta&Papel. Ella ofrece tarjetas, cajas, etc. Otro ejemplo es Nine’s Cake, de la chef Jessie Villacís, quien ofrece tortas y bocaditos. El tema estará en boga esta semana. Guayaquil será sede de Expo Boda del 8 al 10. Son 100 stands en el Centro de Convenciones. Aquí se verán las tendencias para nupcias y una de ellas son las fincas. Margarita Rugel, la organizadora de la feria, dijo que los migrantes ecuatorianos que se casan con extranjeros son uno de los nichos.