Los ‘milenials’ cambian a los centros comerciales

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Los ‘milenials’ cambian a los centros comerciales

Las nuevas familias, conformadas por parejas jóvenes y mascotas, obligan a los negocios a repensar sus servicios. También imponen nuevas conductas de consumo.

En Plaza Navona, en Samborondón, se realizan eventos que cuentan con la participación de las mascotas y sus dueños, en diferentes épocas del año.

Lola es una perra salchicha de nueve años que acompaña a todas partes a Luis y Alexandra. Incluso ha sido su compañera de viajes. “Nosotros primero nos aseguramos que sea un lugar donde acepten a Lola para poder llevarla también de vacaciones”, cuenta Alexandra.

Desde hace un par de años, para los centros comerciales del país, ese tipo de parejas son visitantes más frecuentes y se han convertido en un nuevo tipo de familia que rompe con la composición tradicional de papá, mamá e hijos.

“Hay una nueva tendencia de consumidores que ya no son familias, sino que son personas solteras que tienen mascotas, sobrinos, que vienen a los centros comerciales a buscar experiencias y a comprar. Ya no es la familia tradicional”, comenta Stephanie Parodi, jefa nacional de Mercadeo de DK Management Services, la empresa que administra centros comerciales como San Marino Shopping, en Guayaquil; Quicentro Shopping en Quito, o Mall del Pacífico en Manta.

Las nuevas familias conformados por ‘‘milenials’’ (quienes nacieron entre 1981 y 1997) plantean cambios en los centros comerciales que ahora buscan ser sitios más amigables para perros y gatos.

Por ejemplo, en algunos de los centros comerciales de DK Management, se han implementado coches especiales para que los clientes puedan pasear con sus canes o felinos.

“Queremos que el consumidor se sienta cómodo con el nuevo miembro de la familia”, comenta Parodi. No obstante, reconoce que para que sus centros comerciales sean 100 % ‘pet friendly’ (amigables para mascotas) se requiere una mayor implementación de logística en el que todavía trabajan.

Plaza Navona de Samborondón, que abrió sus puertas al público en 2012, nació con el concepto de ‘pet friendly’, cuenta Gustavo Molina, administrador del centro comercial.

Entre sus locales comerciales, Plaza Navona cuenta con una veterinaria con el servicio de hotel para mascotas. También posee un local que vende paletas de frutas para perros y gatos. Además, el centro comercial posee bebederos de agua y dispensadores de fundas plásticas para los desechos.

“Venir con sus mascotas se presta mucho para un consumo o venta cruzada. Es decir, a causa de haber venido a pasear con su mascota terminen comprando”, dice Molina.

Édison se casó hace ocho meses y por ahora no está entre sus planes tener hijos. Brownie, un ‘pug’ de seis años es su “hijo peludo”. Al mes gasta unos 60 dólares en su mascota, principalmente en alimentación. “Sería muy bueno que los centros comerciales sean más inclusivos”, añade.

Según el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), el número promedio de hijos que tenía una mujer durante su vida reproductiva (entre los 15 y 49 años de edad), denominado como la tasa global de fecundidad, pasó de 6,3 en el periodo 1965-1975 a 2,79 en la década 2005-2015.

Y la proyección es que baje a 1,42 entre 2045-2050 de seguir la tendencia actual, según el INEC. La tasa de natalidad (número de nacimientos por cada mil habitantes) también se redujo. Pasó de 30,5 en 1990 a 17 el año pasado.

Las familias ‘milenials’, que posterguen su decisión de tener hijos, también tienen otros hábitos de consumo. “Son consumidores que compran ropa, que no les dura mucho tiempo. La renuevan mucho más seguido”, dice Parodi.

También son consumidores más conscientes. El ‘milenial’ busca productos amigables con el medioambiente. Otro de los factores que pone a repensar el concepto de los centros comerciales es la compra ‘on-line’. “Queremos que las personas no solo vengan a comprar, sino a divertirse, vengan a socializar, que es lo que una plataforma ‘on-line’ no les permite hacer”, concluye la ejecutiva de DK Management.