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Las ‘goteras’ legales de la plataforma financiera

El proyecto del expresidente Rafael Correa fue financiado sin respaldos legales. El Banco Central no ocupará la instalación.

Regulación. La plataforma financiera se inundó en mayo de este año. Según el Municipio de Quito, la construcción debía mejorar sus mecanismos ante lluvias.

Hay irregularidades sin importar a dónde se mire. Uno de los proyectos más defendidos por el anterior Gobierno, la Plataforma Financiera, se suma a la lista de construcciones con observaciones por irregularidades.

El edificio de casi 200 millones de dólares, ubicado en el centro norte de Quito, tiene anomalías de fondo y forma. Según la Contraloría General del Estado, el proyecto nació mal. Los recursos para la construcción surgieron de forma “ilegal”.

¿Por qué? El entonces ministro de Finanzas, Fausto Herrera, incluyó la obra en la lista de “proyectos elegibles” para financiamiento chino, en 2015. Esto, pese a que no cumplía los requisitos fijados ni estaba originalmente en el listado de alternativas para los recursos prestados por el gigante asiático, en 2012.

La plataforma financiera, que tiene capacidad para albergar a nueve entidades públicas, solo apareció en la lista de los proyectos que el Banco de Desarrollo de China tenía en la mira. Contraloría considera que eso evidencia la falta de supervisión y planificación que se repite en las operaciones del Ministerio de Finanzas durante la gestión de Patricio Rivera y Fausto Herrera.

La defensa de Finanzas ante el ente de control, explica el informe DNA3-0001-2017, aprobado en octubre, asegura que el banco chino dio luz verde para la utilización de 192 millones de dólares para la obra. Contraloría responde afirmando que eso no justifica la falta de orden en la contratación de deuda y su utilización.

EXPRESO hizo evidente el desorden de Finanzas con varias publicaciones esta semana sobre el uso de los préstamos chinos y la falta de documentos que respalden las operaciones de la autodenominada revolución ciudadana.

En la contratación de créditos chinos con petróleo de por medio, por ejemplo, hubo un perjuicio de 47 millones de dólares para el Ecuador, en dos años.

Al ser consultado sobre el estado de la plataforma financiera, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Paúl Granda, dijo que respeta las observaciones de la Contraloría. Desafortunadamente, agregó, no cuenta con información al respecto porque la plataforma sigue bajo la administración del Servicio de Contratación de Obras Públicas (Secob). El edificio fue inaugurado el 22 de mayo de este año pero todavía no pasa a la administración del Servicio de Gestión Inmobiliaria del Sector Público (Inmobiliar).

La obtención irregular de los recursos para construir el edificio no es el único problema de la megaobra. Una semana antes de la inauguración, la plataforma se inundó y, según cuentan funcionarios públicos que prefieren la reserva, aún no se subsanan todas las fugas.

Desorden en el Ministerio de Finanzas

El financiamiento de las plataformas financieras, en general, no estuvo bien estructurado desde el principio. El ministro de Finanzas no presentó los estudios para la construcción de las obras y, por esa razón, no se consiguieron los recursos necesarios. Finalmente, el Gobierno decidió desistir de los proyectos de plataformas financieras tras el desplome de los precios del barril de petróleo.

El gobierno de Rafael Correa, según el mismo explicó en varios enlaces ciudadanos, quería construir plataformas de Desarrollo Social, Sectores Estratégicos, de Empresas Públicas y de Finanzas. Este último es el único inaugurado.

El Banco Central no va a la obra

Una de las nueve entidades públicas que tenían previsto trasladarse a la Plataforma Financiera desistió. El Banco Central no mudará sus oficinas principales a la infraestructura. Originalmente se esperaba que el Central ocupe oficinas diseñadas para todos sus empleados.

Según explicaron voceros de la entidad a EXPRESO, solo se trasladarán las oficinas de atención al ciudadano.

La explicación formal es que, pese a aceptar inicialmente la orden de mudanza, el edificio del Banco Central del centro de Quito es tradicional para el país y, por los 50 años de la institución, las autoridades decidieron quedarse en el lugar.