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El ‘amor liquido’: una nueva forma de estar en pareja

Estas frases no están escritas en el libreto de una película, sino que pertenecen a la cotidianidad de las relaciones de pareja.

El ‘amor líquido’: ¿una nueva forma de estar en pareja?

Estas frases no están escritas en el libreto de una película, sino que pertenecen a la cotidianidad de las relaciones de pareja.

Hablar del contacto efímero, de una relación esporádica, superficial o carnal es muy común en la actualidad. Y fue materia de estudio para el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, autor del libro ‘Amor líquido’, que trata sobre la fragilidad de las relaciones sentimentales.

“Es propio de la sociedad de la información y el consumo en que nos encontramos. Las personas dan más valor a la experiencia presente, a la libertad sin ataduras, al consumo puntual y poco responsable y a la satisfacción inmediata de las necesidades corporales e intelectuales. Todo aquello que no cumple con el requisito de la inmediatez, del ‘usar y tirar’, es desechado”, señala un artículo sobre la obra de Bauman, publicado en la web psicologiaymente.net

La psicóloga clínica Verónica Baque señala a EXPRESO que este tipo de relaciones se populariza. La falta de solidez de estas parejas radica en la manera superficial de concebir lo que es una relación.

“Los medios de comunicación y Hollywood colaboran muchísimo mostrando en las películas los amigos con derecho, amigos sin compromiso, etc. Todas estas historias van obstruyéndonos, generan una concepción de pareja o matrimonio como algo muy pasajero: ‘lo intentamos, no se pudo, vamos con otro más’”, explica Baque.

Al concepto de ‘amor líquido’ de Bauman, Baque contrapone el del psicólogo Robert Sternberg (EE. UU.), quien señala que el amor está compuesto de pasión, intimidad (vínculo afectivo, confianza) y compromiso. De las combinaciones de estos tres elementos se desprenden el amor romántico, sociable y superficial. El estudiado por Bauman está en la última categoría. “Solo hay pasión y compromiso, es fatuo”, agrega la psicóloga clínica.

Martha Rizzo, doctora en Ciencias Sociales con especialidad en Sociología, indica a este Diario que las relaciones superficiales, carnales, constituyen un fenómeno social en crecimiento. Entre las razones cita a la cantidad de información, la velocidad de las comunicaciones, la búsqueda intensa por el placer, el cultivo del cuerpo, la conectividad, la incertidumbre, la movilidad internacional y la indiferencia, que son características de las sociedades posmodernas.

El estratega en desarrollo Humano Julián Campo acota que esta tendencia se sostiene en el individualismo, “que dice que cada persona está aquí solo para satisfacer sus necesidades. Entonces ‘yo estoy contigo hasta que la cosa se ponga difícil, hasta que no estés dispuesto a hacer lo que yo quiero que hagas o hasta que no me sirvas’. El propósito del individualismo al tener una relación no es unirse, servir ni construir, sino servirme a mí mismo”.

Baque concluye que si empieza con la pasión y poco a poco se va formando la intimidad, se puede desembocar en un compromiso. Si hay estos tres ingredientes, surge el amor consumado y duradero.