Libre asociacion

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Libre asociacion

Para los regímenes que gustan controlar a su gente, limitar el derecho de asociación es prioridad. Impiden así que una agrupación adquiera influencia y le haga sombra al poder electo. A ninguno debe sorprender por eso que el expresidente haya atacado tan sistemáticamente a todo grupo social organizado, o que haya hiperregulado la asociación, imponiendo deberes formales y burocratizando el ejercicio de un derecho.

Claro debe estar que la vigencia de estos derechos ha cambiado con el tiempo. Suenan surreales los relatos del período soviético, cuando un grupo de amigos reunidos en una casa se enteraban de que había un infiltrado solo al llegar a dispersarlos las “fuerzas del orden”.

Hoy las redes sociales han hecho que parte del derecho de asociación se traslade al mundo virtual, dificultando a los regímenes ejercer coerción física sobre quienes interactúan muy estrechamente, se asocian, planifican su vida cívica, en fin.

Aunque esto parecería positivo para la libertad de asociación, merece precaución. Según Pentland, la interacción social digital tiene una efectividad probadamente menor que la de las interacciones del mundo real, físico. Para este gurú de la teoría de redes y profesor en MIT, la misma interacción influye menos en el comportamiento de sus protagonistas cuando sucede por redes sociales que cuando sucede sin intermediación digital. Vernos a tomar un café y hablar de nuestro próximo proyecto vale varias veces más a la hora de la ejecución que la misma conversación y el mismo acuerdo vía Whatsapp.

Estas ideas son esenciales para quienes se preocupan por la movilización social y política, o para quienes quieren planificar ciudades más eficientes o empresas que puedan movilizar a sus clientes sobre determinados asuntos. Aunque las redes sociales son muy útiles e investigaciones como la de Pentland ayudan a comprender su potencial y limitaciones, el contacto personal seguirá siendo líder a la hora de activar voluntades y producir cambio social. Enhorabuena parece que el nuevo gobierno sí cree en la libertad de asociación.