Katherine se abre paso

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Katherine se abre paso

29 medallas ganó Pichincha: 16 de oro, 3 de plata y 10 de bronce en el torneo juvenil. Guayas logró 4 doradas, 5 de plata y 1 de bronce

Protagonista. Katherine Cargua posa para EXPRESO luego de ejercitarse en el gimnasio.

Es su última temporada como juvenil. Katherine Cargua Sevilla confirmó que es la ciclista nacional de mayor proyección. La espigada deportista –oriunda de Galápagos, de 1,72 metros–, fue la gran figura del Campeonato Nacional de Ciclismo que se disputó, la semana pasada, en Quito y Cayambe.

Ella conquistó seis medallas: cinco de oro y una de bronce.

Cargua corre por Pichincha. Con la finalidad de crecer como deportista, hace tres años decidió separarse de sus padres y de sus tres hermanos. Ella se radicó en la capital.

“En mi tierra no tenía el apoyo necesario para salir a competir a otras provincias y peor al extranjero. Había que buscar un nuevo rumbo para ver hasta dónde podía llegar en el ciclismo”, contó ayer a EXPRESO la múltiple campeona nacional, luego de la jornada matutina de preparación.

La lluvia le impidió rodar con la bicicleta en el velódromo. Su entrenador, el cubano Agustín Lorenzo, decidió que trabaje en el gimnasio de multifuerza con miras a su primer reto internacional del año: la Copa Cuba UCI. Katherine viajará el 23 de mayo. La tricolor ganó las medallas de bronce en 500 metros y la de velocidad en la edición anterior.

Además, el próximo mes competirá en los Juegos Nacionales Sub-23, en Guayas.

Según Lorenzo, el progreso de Katherine es alentador. Recordó que su récord juvenil en los 500 metros era de 36,84 y ahora puso 36,14. Esta prueba es su favorita.

“Ha mejorado mucho en su resistencia en la velocidad y ha adquirido más fuerza. Ella viene cumpliendo largas jornadas sobre la bicicleta de tres y hasta cuatro horas diarias”, explicó el técnico.

Lorenzo destacó la disciplina y entrega para la preparación de la joven pedalista.

Él ve un brillante futuro para la ecuatoriana. “Condiciones tiene de sobra, pero se necesita el apoyo de la Federación Ecuatoriana de Ciclismo y del Comité Olímpico para sacarla a competir. El roce internacional es vital”, indicó.

La campeona tiene otros motivos para estar feliz. El primero, su padre Fernando Cargua llegó a Quito para apoyarla en el campeonato. Él vive en la isla Santa Cruz, Galápagos. Se volvieron a ver casi a los cinco meses. Cuando terminó la prueba de keirin, los dos se confundieron en un abrazo interminable.

La otra razón es que el próximo mes se graduará de bachiller. Para conseguir la autorización de sus padres y viajar a Quito, se comprometió a no dejar los estudios. Cuando se afilió a Concentración Deportiva de Pichincha recibió una beca de estudios y económica.

Ella piensa seguir Ecoturismo en la universidad. Luego de graduarse regresará a su tierra. “Pero antes mi anhelo es ganar una medalla mundial y clasificar a unos Juegos Olímpicos”, dijo con optimismo.