Justicia por mano propia

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Justicia por mano propia

El pasado 16 de octubre en Posorja murieron linchados dos hombres y una mujer en la vía pública, a manos de ciudadanos indignados, que momentos antes habían incendiado la Unidad Policial Comunitaria donde se encontraban detenidos dichos delincuentes, acusados de ser los autores del supuesto secuestro de menores.

El pasado 11 de septiembre murió un hombre mestizo de 52 años a manos de la justicia indígena en la población de Tuncarta, Saraguro, luego de haber sido secuestrado por la población, acusándolo de robo de ganado.

Tomarse la justicia por mano propia no es lo correcto, pero existe desde que el mundo es mundo. ¿Quién no recuerda en historia sagrada la lapidación (muerte a pedradas por el pueblo) a la que eran sometidos los infractores de la ley? Cabe preguntarse, ¿qué genera en el populacho esa reacción extrema de ejecución extrajudicial? La respuesta, sin que sea una justificación, es compleja, dados los factores de índole psicológicos, sociológicos y políticos.

Todo empieza por la percepción de indefensión popular ante el crecimiento de la delincuencia, lo cual se suma a que pareciera que la justicia y sus operadores favorecieran más al delincuente, en vez de garantizar protección y seguridad al ciudadano; rematando con la imagen de una corrupción desbordante en todas las esferas del poder, lo cual hace que el pueblo tome a pecho aquello de “el poder ciudadano”, rebasando los límites de lo legal y tomando la justicia por cuenta propia, ante la sensación de orfandad, y carencia de protección y justicia por parte de los entes estatales, algunos de los cuales ya están contaminados por la delincuencia.

El responsable es el sistema corrupto enquistado en las diversas instancias del poder, porque el auge delincuencial produce en la población la percepción de indefensión ante la continua agresión de la delincuencia común u organizada. Tal sensación genera conmoción e indignación, provocando que en nombre del poder ciudadano, “en defensa de sus bienes, de la vida misma y de la familia”, se vean avocados a tomar la justicia por propia mano. Acción injustificable, pero entendible.