SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Indolencia

Creado:

Actualizado:

En:

Nadie me impedirá, como ciudadano con criterio, como médico pediatra y porque además tuve el honor de ser ministro de Salud en una de las administraciones de mayor solvencia, productividad, trabajo, seriedad, honestidad y respeto que ha tenido el Ecuador, la del gobierno del Dr. Osvaldo Hurtado Larrea, que pueda opinar sobre diferentes tópicos y de manera particular expresar mi criterio sobre salud.

Mediante cartas dirigidas a la ministra de Salud, que jamás me fueron respondidas, y por la prensa, he criticado su gestión por considerar que ha demostrado durante el ejercicio de su cargo, una gran indolencia y un quemeimportismo cruel frente a problemas extremadamente graves que aquejan a los ecuatorianos.

Ignoro el porqué de su ensañamiento contra los pacientes que adolecen de enfermedades catastróficas, a los que olímpicamente les volvió la espalda.

En varias oportunidades le mencioné que el Acuerdo Ministerial No.00001829 promulgado por el MSP había omitido en el listado de las enfermedades catastróficas a la Miastenia gravis, padecimiento terrible, invalidante, cuyas manifestaciones de alteración del sistema neuromuscular pueden llegar a ser tan graves que producen hasta la muerte de quienes la padecen, y no fue capaz de corregir ese error con una pequeña adenda.

Hace poco estuvo internada la Srta. V. A. en el hospital Eugenio Espejo con una crisis de M. G. que requería urgentemente de inmunoglobulina, no existente en dicha casa de salud. Enterado de ello, conseguí 4 frascos del medicamento en Guayaquil, que fueron enviados por vía aérea a Quito para que se los apliquen.

El MSP ha prohibido el ingreso de medicina de afuera del hospital, debiendo usarse solo la que provee el Ministerio de Salud. La paciente no la recibió y estando grave fue externada del hospital, encontrándose muy delicada al no haber recibido el fármaco que tanto necesita.

El MSP, pese a carecer de medicinas, impide que las que se necesitan lleguen por otras vías, aplicando la política del perro del hortelano, que ni come ni deja comer. ¿Hasta cuándo debemos soportar tanta injusticia?

Y sigo andando...

tracking