Decepción. Romario Caicedo, Fernando Gaibor y Cristian Ramos, jugadores de Emelec, se fueron ayer con bronca tras el resultado ante Liga de Quito, en la capital.

Emelec, con las manos vacias

Los eléctricos se quedaron con las manos vacías. Emelec no pudo manejar la ventaja y al final empató con Liga de Quito, ayer en la capital.

Los eléctricos se quedaron con las manos vacías. Emelec no pudo manejar la ventaja y al final empató con Liga de Quito, ayer en la capital. Con este resultado, el Bombillo perdió la posibilidad de ganar la primera etapa y ser el primer finalista del torneo local.

El cuadro millonario se vino abajo en la recta final. De los últimos 15 puntos, ha sumado seis. Solo ha ganado un cotejo de los cinco últimos y fue a Fuerza Amarilla, en Guayaquil.

Si Emelec quiere pasar a definir el título del fútbol ecuatoriano del 2017, tiene la obligación de adjudicarse la segunda etapa.

“Nos vamos con un sabor amargo. Hemos cometido errores. No supimos defender la ventaja en varios partidos importantes”, dijo el golero eléctrico Esteban Dreer.

Según Alfredo Arias, técnico de Emelec, los problemas comenzaron con el empate ante el colista Clan Juvenil, por la décima cuarta fecha. “Ese resultado fue un mazazo”, aseguró el uruguayo.

El equipo guayaquileño tuvo un gran primer tiempo ayer en el estadio Rodrigo Paz Delgado. Conscientes de que solo el triunfo les mantenía con vida, aunque sea artificialmente, por la etapa, los millonarios salieron en plan dominante.

Su técnico no se guardó nada y puso cinco hombres para la ofensiva. Los rápidos Ayrton Preciado y Joao Rojas desequilibraban con facilidad por el costado izquierdo. Romario Caicedo ganaba constantemente la línea de fondo por el otro costado. Y Marcos Mondaini y Bruno Vides hacían daño a la defensa por el centro.

Hasta el zaguero Fernando Pinillo se atrevió a descolgarse al ataque y un remate suyo se estrelló en el poste derecho del arco de Daniel Viteri.

El gol del argentino Vides fue el premio a la gran vocación de los azules.

Pero las cosas cambiaron en la complementaria. El entrenador de Emelec trató de cuidar prematuramente la mínima ventaja y empezó a meter a jugadores de marca por ofensivos. El Bombillo fue perdiendo el control de la pelota en el medio sector. Ya ni Preciado ni Rojas aparecían con claridad.

Liga quiteña, en cambio, pasó a controlar las acciones, empujada por la entrega y coraje del delantero argentino Hernán Barcos.

Cuando ya los fieles hinchas albos comenzaban a impacientarse, apareció el atacante nacional Juan Luis Anangonó para poner la igualdad.