No descuide el ojo seco

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No descuide el ojo seco

Conozca sus síntomas, por qué se produce y lo importante que es visitar al oftalmólogo para el respectivo chequeo y tratamiento.

Pasar demasiado tiempo frente al computador es una de las causas de este trastorno.

Las lágrimas son fundamentales para la salud ocular, pero cuando no se produce lo suficiente puede sufrir del síndrome de ojo seco, una patología cuyos síntomas son el ardor, el enrojecimiento, la sensación de tener un cuerpo extraño en su interior e incluso, el lagrimeo.

Este último sucede en algunos casos y esporádicamente. Y es que el cerebro reconoce que hay un lugar que necesita de más humedad y lubricación, por lo que envía un ‘baño’ de lágrimas, es la corrección del mismo órgano, explica el doctor Jorge Fajardo Larrea, oftalmólogo con 30 años de experiencia.

El galeno hace hincapié en no desatender a los síntomas presentados ni buscar ‘recetas’ propias, ya que esto puede llevar a la pérdida de la visión.

Aunque no lo crea este trastorno es más común de lo que cree. Usualmente se desarrolla en ambos ojos y puede desarrollarse a cualquier edad, pero suele aparecer a partir de los 30 o 40 años.

Factores que inciden

- Pasar mucho tiempo frente a la computadora o dispositivos electrónicos. Demasiada concentración puede hacer que olvide parpadear (acción que lubrica el ojo de manera natural). Por lo general esto se da en entornos laborales y a esto hay que añadirle el aire acondicionado.

- Ambientes como la Sierra (seco) y la playa (salino y árido) también favorecen a un déficit lagrimal. Y por lo general estamos expuestos a diario al polvo, el viento, el humo de carros, que resecan el órgano de la visión.

- En personas añosas disminuye la secreción lagrimal.

- Ciertos anticonceptivos causan esta complicación.

- Síndrome de Sjögren, enfermedad del sistema inmunológico que ataca a las glándulas que producen las lágrimas y la saliva.

- En personas que artritis reumatoidea.

- Problemas anatómicos, como no cerrar los ojos completamente (personas que duermen con su córnea expuesta), lesiones en los bordes de los párpados, o como en algunos paciente el paso del tiempo la formación de bolsas que hacen que baje un poco la curvatura del párpado inferior.

Los test de medición

Estos miden la cantidad y calidad de lágrimas. Ambas pruebas las realizan los oftalmólogos y son básicas para según eso determinar el diagnóstico y tratamiento.

Para determinar la cuantía se emplea el test de Schirmer que son unos papel filtros milimetrados (escala) que se pone en cada ojo (puede ser con o sin anestesia). Con ellos se evalúa el déficit de lágrima.

La calidad se la puede analizar en laboratorio. Y la historia clínica es importante, en ella el paciente cuenta al experto desde cuándo la padece, qué siente, etc.

Mire las consecuencias

De un ardor e irritación se puede pasar a la sensación de tener una ‘basura’ e incluso a la afectación de la córnea por sequedad, generándose una inflamación que puede causar úlceras y estas provocar la pérdida de la visión. La córnea necesita tener un grado de humedad para ver bien, porque cuando le faltan lágrimas comienza a ver borroso.

Gotas, gel y más

Existen varios tratamientos. Por lo general se recomienda un sustituto de lágrimas (en gotas). Las hay a base de cloruro de sodio y también con ácido hialurónico, esta última se tiende a recetar más. Otra presentación es la versión en gel que se prescribe para trastornos muy severos en resequedad. También se usan los tapones, con ellos se impide que la poca lágrima se escurra por los lagrimales. Y son aplicados por los expertos en salud ocular.

En algunos casos, se puede llegar a suturar el párpado para disminuir la hendidura palpebral (abertura formada por los párpados) para que no se evaporen las escasas lágrimas que la persona produce, manifiesta Fajardo.

No está de más la utilización de gafas para mayor protección, evitar lugares donde haya mucha contaminación ambiental. Y si va a viajar llevar sus gotas, que se aplican entre cuatro a seis horas, según lo determine el especialista.

Recomendaciones

- Cero colirios astringentes cuando el ojo está rojo, lo reseca más.

- No acuda al farmacéutico ni preste oídos a amigos o familiares que han pasado casos similares. Vaya al oftalmólogo.

- El parpadeo lubrica y limpia. De 15 a 20 veces por minuto es lo ideal.