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Caso David Romo: Los huesos hallados en Pomasqui no son los del estudiante

Tras un mes de espera se confirmó que las osamentas no pertenecen al universitario desaparecido en 2013.

Alexandra Córdova, madre de David Romo.
Alexandra Córdova, madre del desaparecido estudiante David Romo, insistió en una denuncia por desaparición forzada, que actualmente se está investigando.Gustavo Guamán / Expreso

Los huesos hallados en la quebrada de Santa Martha de Pomasqui, en el norte de Quito, no pertenecen a David Romo, estudiante universitario desaparecido en 2013, según se confirmó este lunes 6 de enero de 2020, tras un mes de espera.

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El 29 de noviembre se hizo el primer hallazgo en esa hondonada, mientras una cuadrilla de obreros del Municipio y comuneros realizaban tareas de limpieza. Al menos cinco huesos humanos y ocho de animales se encontraron en el sitio.

Días después hallaron otros ejemplares óseos, que se sumaron a las pericias; luego se tomaron nuevas muestras de ADN a los padres de Romo, quien desapareció el 16 de mayo de 2013, cuando volvía a casa de la universidad en autobús.

Con el cotejamiento genético, ejecutado en el laboratorio de Criminalística, se pudo corroborar que los huesos, entre los que había un cráneo, no pertenecían al estudiante. En la escena se ubicó también el brazalete de un reloj; pero según la madre de Romo, Alexandra Córdova, la pieza está desaparecida.

Horas antes de la entrega de resultados, Córdova habló con este diario sobre la dura espera que ha vivido desde que se encontraron las osamentas; pero ella aseguró que no sentía que esos huesos fueran de su hijo. “Yo no me lo puedo imaginar así”, expresó.

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En 2018, se ratificó la inocencia de seis personas implicadas en el supuesto asesinato del universitario. Según las indagaciones, el crimen habría ocurrido en una clínica de rehabilitación clandestina de Pisulí, en el norte de la capital.

Allí, presuntamente, Romo fue asesinado y descuartizado. Sus restos habrían sido posteriormente movilizados a un inmueble de Ponciano, en el que fue incinerado con varios tanques de gas.

Pese a las pericias que se realizaron, la Fiscalía no pudo comprobar la hipótesis y los sospechosos fueron liberados.

Tras el dictamen judicial, la madre de Romo insistió en una denuncia por desaparición forzada, que actualmente se está investigando. También comenzó una querella en contra del aparato estatal por la “ineficiente” búsqueda de su hijo por más de seis años.