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De arbol navideno a un icono del barrio

Un gigante árbol de Navidad, uno de los símbolos predilectos de esta festividad, es también un elemento referencial del barrio de Portete y la 29, en el tradicional suburbio oeste de Guayaquil.

Navidad. La tradicional iluminación del árbol navideño de la 29 y Portete se efectuó la noche del miércoles.

Un gigante árbol de Navidad, uno de los símbolos predilectos de esta festividad, es también un elemento referencial del barrio de Portete y la 29, en el tradicional suburbio oeste de Guayaquil.

Más que lo llamativo de su iluminación, es el sentido de pertenencia de los moradores y su presencia de más de cuatro décadas en el lugar, lo que lo ha convertido en un ícono barrial.

El árbol metálico, que ahora mide 24 metros, comenzó como una iniciativa de unos pocos jóvenes entusiastas que anhelaban una luz de esperanza durante diciembre.

Así lo relata a EXPRESO uno de los protagonistas de esa iniciativa, Tito España.

‘Don Tito’, como todos lo conocen, es un comerciante de artículos de bazar que llegó a este barrio hace 60 años.

“No solo este sector, todos los barrios aledaños se interesaron en el arbolito, era una novedad para entonces”, acota.

Hicieron una colecta casa por casa y con eso pudieron comprar los tubos de tres pulgadas que le daban forma a la estructura. Llevaron el material donde un maestro soldador que lo ensambló. No era tan grande, pero se les complicaba transportarlo, así que contrataron una grúa para el flete.

“En el trayecto, el árbol se dobló ligeramente, pero ya prendido era otra cosa. Chueco y todo era la alegría del barrio”, cuenta entusiasmado ‘Don Tito’, quien el miércoles asistió a la iluminación de la estructura.

“Vine a observar la iluminación y el show organizado por doña Gloria (Gloria Gallardo, la directora de la empresa municipal de Turismo) y recordé lo difícil que era prender este árbol. A las 18:30, cada día de diciembre, nos subíamos, y con los focos conectados a una batería, el arbolito se iluminaba. Valía la pena”, evoca.

Con los años, falta de mantenimiento y condiciones climáticas adversas hicieron que la estructura inicial se transformara en una amenaza. La intervención de la Municipalidad fue clave en el rescate del árbol.

Gloria Gallardo, directora de Turismo, recuerda ese hecho.

“Durante la alcaldía de León Febres-Cordero, hace 22 años, le dimos vida al árbol de la 29. Fue el primer árbol que se levantó y nunca se ha perdido la tradición de su iluminación. En definitiva, representa el mensaje navideño”, comenta.

Los jóvenes moradores de ahora crecieron viendo la gigante estructura en el parterre central de la avenida Portete. Para ellos, el árbol no es solo un símbolo de Navidad: es el referente de su barrio.