
Grandes procesiones se quedan sin los recursos del Municipio de Quito
El Cabildo aportaba a la Iglesia con transferencias para ciertas actividades en Semana Santa
Las calles de Quito volverán a llenarse de fe durante la Semana Santa, una de las celebraciones religiosas más emblemáticas del Ecuador. Sin embargo, este 2026 las procesiones se desarrollarán sin recursos del Municipio, debido a la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial Autonomía y Descentralización (Cootad).
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La tradicional Procesión Jesús del Gran Poder, que recorre el Centro, será una de las afectadas. El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, explicó que en años anteriores el Cabildo destinaba entre $ 150.000 y $ 170.000 para apoyar ciertas actividades, recursos que este año no podrán transferirse debido a la nueva normativa.
Mencionó que el aporte municipal permitía la elaboración de alfombras de pétalos de rosas con motivos religiosos, así como el montaje logístico necesario para atraer visitantes y dinamizar la economía local. “No es gasto corriente, es inversión”, sostuvo Muñoz, al señalar que estos eventos generan retornos sociales y económicos para la ciudad.
EXPRESO solicitó más detalles a Quito Turismo sobre el recorte de recursos a la procesión Jesús del Gran Poder, pero hasta el cierre de la edición no hubo respuesta.
Desde la organización religiosa, el padre franciscano Jhon Castro, responsable del Domingo de Ramos y la procesión del Viernes Santo, subrayó la complejidad logística que implica estos eventos. Explicó que participan alrededor de 1.500 cucuruchos y verónicas, junto a cientos de voluntarios que sostienen una tradición que, en su forma actual, se remonta a 1961, aunque tiene raíces históricas desde 1534.
“La procesión es patrimonio cultural intangible y esperamos que ese respaldo se mantenga”, afirmó, al recordar que en 2015 el Municipio reconoció oficialmente esta manifestación como parte del patrimonio de la ciudad.
Pero este año, añadió, no se contará con el apoyo municipal habitual para aspectos como la amplificación y el montaje de tarimas. “Nos dicen que no hay recursos”, señaló, al enfatizar que la procesión no solo convoca a fieles de la capital, sino también a visitantes de distintas provincias del país.

Jhon Castro
Castro añadió que, aun con las dificultades, la procesión seguirá adelante gracias al apoyo de personas de buena voluntad. Pero insistió en que estos eventos requieren un trabajo articulado con el Municipio. “Cuando las cosas se hacen en conjunto y salen bien, el beneficio es para todos”, afirmó
La falta de apoyo también alcanza a otras celebraciones, como la procesión Jesús del Gran Poder del sur que parte desde El Calzado, donde en años anteriores se instalaban escenarios, sonido, carpas y dispositivos de seguridad.
El secretario de Cultura, Jorge Cisneros, señaló que estos elementos se financiaban mediante la partida 73.02.05, que es la herramienta para contratar logística, pero que ahora no está priorizada por la reforma al Cootad.
“La normativa limita el uso de recursos para contratar logística básica, lo que dificulta la realización de eventos culturales y religiosos de gran escala”, explicó.
Jorge Cisneros
Pese a este escenario, algunas actividades se mantienen. En La Mariscal, por ejemplo, se realizó una presentación de música sacra con apoyo de la Secretaría de Cultura y la Administración Zonal, mientras la procesión en el sector la gestiona la iglesia y la comunidad.
Para artistas como David Oña, director del coro Contraluz, la reducción del respaldo público puede tener efectos en el sector cultural.
“Estos espacios son fundamentales para acercar el arte a la comunidad. Sin apoyo, muchos artistas podrían quedarse sin oportunidades”, advirtió.
A pesar de las limitaciones, las procesiones se llevarán a cabo, sostenidas por la fe, la tradición y el esfuerzo de sus organizadores.