licencias de conducir
Frío y desvelos en Quito: ANT pide no madrugar, pero las filas por obtener las licencias continúan
Cientos de ciudadanos duermen fuera de agencias de la ANT en Quito ante la alta demanda de turnos para licencias de conducir

Carpas, cobijas y cartones marcaron la espera de ciudadanos frente a la ANT en Quito, mientras buscaban un turno para su licencia.
Lo que debes saber
- Cientos de ciudadanos pasan la noche en agencias de la ANT de Quito para conseguir un turno tras el nuevo sistema.
- Usuarios denuncian venta de puestos, largas filas y falta de información durante la entrega de turnos en la ANT.
- La ANT mantiene la atención habitual y recuerda que documentos vencidos siguen vigentes hasta diciembre de 2026.
Carpas, cobijas y cartones reemplazaron las salas de espera. En Quito, cientos de ciudadanos pasan la noche afuera de las agencias de la ANT para obtener un turno para la licencia de conducir, mientras persisten las largas filas y las denuncias por presunta venta de puestos.
“Yo salgo de una velada en el hospital y vengo directo a hacer fila. Ya es la segunda semana que intento sacar un turno y no lo consigo. Cambiamos turnos, pedimos permisos y aun así seguimos sin respuesta”, cuenta la enfermera Alexandra Orellana mientras intenta protegerse del frío con una cobija.
Lo que antes era un trámite habitual para renovar la licencia de conducir se ha convertido en una prueba de resistencia. Desde el 20 de julio, cuando la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) implementó un nuevo esquema de atención, cientos de ciudadanos pasan la noche en los exteriores de las agencias con la esperanza de obtener uno de los limitados turnos disponibles.
Frío, filas y noches enteras por un turno
A las 05:00 de ayer, durante un recorrido de EXPRESO por la Plataforma Gubernamental Sur, la escena reflejaba el creciente malestar ciudadano. La acera estaba ocupada por decenas de personas que improvisaron campamentos con carpas, cartones y cobijas.
Algunos llegaron desde la tarde anterior; otros permanecían junto a sus familiares compartiendo café y alimentos mientras esperaban el inicio de la atención.
Con el paso de las horas también aumentó la tensión. Varios usuarios alertaron a la Policía sobre personas que intentaban colarse en la fila y sobre supuestos intermediarios que ofrecían vender puestos o turnos a cambio de dinero. Las denuncias provocaron discusiones entre quienes llevaban toda la noche esperando.
Alexandra conoce esa frustración. La semana pasada tampoco consiguió un turno y esta vez volvió a intentarlo tras concluir una guardia nocturna.
“Uno llega y enseguida aparecen personas diciendo que ya hay decenas adelante. Se suponía que el nuevo sistema iba a agilizar el proceso, pero está peor. Lo de atender por el último dígito de la cédula no ha servido para nada”, lamenta.
Para acudir a la agencia ha debido intercambiar guardias con sus compañeros, solicitar permisos y recuperar esas horas durante los fines de semana.

Desvelo. Carpas, cobijas y colchones marcaron la madrugada en la Plataforma Sur. Algunos usuarios acudieron nuevamente tras no conseguir un turno.
La ANT pide no madrugar, pero las filas continúan
Frente a la alta demanda, la ANT recordó que las licencias caducadas y los certificados psicosensométricos mantienen su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026, para evitar que los ciudadanos acudan de manera anticipada a las agencias. Además, reiteró que los turnos son completamente gratuitos, que nadie está autorizado a vender puestos y exhortó a la ciudadanía a no recurrir a intermediarios.
Sin embargo, pese a esa extensión y al llamado de la entidad, la realidad en las agencias es distinta. Las filas continúan formándose desde la noche anterior y cientos de personas siguen madrugando por temor a quedarse sin un turno.

La ciudadanía denunció en redes sociales sobre las largas filas para emitir licencias en Quito.
Trabajo y estudios afectados por la espera
La experiencia de Steven Suing tampoco ha sido diferente. El estudiante de Derecho de la Universidad Central llegó por tercera ocasión. Cada intento le ha significado perder clases y afectar su rendimiento académico. Recuerda que en una visita anterior permaneció varias horas en la fila sin que nadie informara que los cupos ya se habían agotado.
“Seguíamos esperando porque pensábamos que todavía había posibilidad. Recién cerca del mediodía dijeron que ya no atenderían a más personas. Perdí toda la mañana y también una actividad en la universidad”, relata.
Desde Cutuglahua llegó el vendedor Byron Arias, quien salió de su casa la tarde anterior y permaneció más de doce horas en la fila.
“Vine desde las cuatro de la tarde. Al principio solo traje cobijas, pero el viento era tan fuerte que tuve que regresar por una carpa. Lo peor es que hay personas que venden los puestos en 30, 40 y hasta 60 dólares”, denuncia. Cada jornada perdida también representa un descuento en su salario.

La ANT pide no madrugar, pero cientos de ciudadanos continúan haciendo largas filas en Quito para obtener un turno de licencia.
Denuncias por venta de puestos y problemas de seguridad
Ante la falta de organización, fueron los propios ciudadanos quienes intentaron mantener el orden. Margoth Pilco, junto con otros usuarios, repartió papeles numerados durante la noche para evitar que nuevas personas se adelantaran mientras esperaban que la ANT entregara los turnos oficiales.
“Estamos aquí desde las ocho de la noche. No es justo que alguien llegue al amanecer y se meta adelante. Si hubiera más organización no habría peleas”, comenta mientras acompaña a su hijo.
Durante la madrugada también solicitaron la presencia policial tras alertar sobre personas que, según los usuarios, portaban cuchillos cerca de la fila. Los uniformados acudieron al sitio y la tensión disminuyó, aunque el temor permaneció entre quienes continuaban esperando.
El panorama también se repite en el norte de Quito
La misma situación se repite en la Plataforma Gubernamental Norte. Aunque la cantidad de usuarios es menor que en el sur, decenas de personas llegan durante la noche y duermen en los exteriores para renovar u obtener por primera vez una licencia. Muchos, pese a permanecer durante horas en la fila, no logran completar el trámite debido a la alta demanda.
Desde el Departamento de Comunicación de la ANT confirmaron a EXPRESO que las agencias mantienen su atención habitual. Además, hicieron un llamado a la ciudadanía para que no madrugue y distribuya su visita a lo largo del día, especialmente en la agencia de San Carlos, que cuenta con mayor capacidad para recibir usuarios.