Procesión Cuenca
La procesión de los pasos duró alrededor de 3 horas,Claudia Pazán

Procesión de los pasos congregó a devotos por Semana Santa

Imágenes patrimoniales de las iglesias de Cuenca salieron en romería por el centro

Devotos católicos se dieron cita en la procesión de los pasos por la Semana Santa en Cuenca y recordaron el suplicio del hijo de Dios en su camino al calvario. Las escenas sacadas de las iglesias de la ciudad representaron 17 pasos de Jesús antes, durante y después de la crucifixión.

Mensajes de paz para la Semana Santa

La procesión la abrió la imagen de la Última Cena, sacada de la Catedral Vieja, y fue precedida por el monseñor Marcos Pérez, arzobispo de Cuenca quien reseñó que esta tradición religiosa se basa en la devoción del pueblo por la muerte y resurrección de Jesús.

El mensaje del clérigo para esos días fue claro: "hay que renovar la fe en la Semana Santa y hacer buenos propósitos para que el Señor nos bendiga con la paz".

Y junto a las imágenes estuvieron decenas de fieles devotos que caminaron por varias cuadras revestidos de cucuruchos, vírgenes, ángeles y demás santos. En sus manos llevaban faroles, rosarios y estampillas.

Una escena que llamó la atención fue la de doña Judith Vélez, voluntaria de la parroquia El Vecino, quien con una canasta en mano repartirá fundas con el tradicional pan de Cristo Pobre. Esta costumbre se la realiza desde hace más de 80 años en la iglesia parroquial; sin embargo, en esta ocasión salió a recorrer la ciudad para hacer llegar la bendición del pan a quien más lo necesita. "Es bien milagroso el Señor, todo lo que le pidan él hace", dijo.

Cristo del Consuelo

Procesión del Cristo del Consuelo 2026 en Guayaquil: horario, recorrido

Leer más

También participó Nohemí Carlosama quién caminó llevando entre sus manos un manto para venerar a María, la madre de Dios. La mujer participó con la intención de ser un ejemplo para sus hijos y nietos y guiarlos en el camino de fe y devoción.

La procesión, que recorrió la calle Simón Bolívar, se extendió por alrededor de tres horas y una vez que las imágenes llegaban a la Catedral de la Inmaculada, monseñor Fernando Ortega, arzobispo alterno de Cuenca, reflexionaba sobre el significado de cada una de las escenas participantes.

Hay que recordar que está tradición religiosa fue retomada por la Arquidiócesis de Cuenca tras permanecer en pausa desde hace 50 años.

Para seguir leyendo contenido de calidad, ¡SUSCRÍBETE A EXPRESO!