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Diario Expreso Ecuador

Educación

PISA 2025 Ecuador: pobreza, falta de bases y formación docente pesan en las aulas

Seis docentes de Quito y Guayaquil identificaron barreras que enfrentan sus estudiante. Admiten que les hace falta acompañamiento de mentores pares

Foto referencial, generada con IA, para graficar a un profesor y un estudiante.

Foto referencial, generada con IA, para graficar a un profesor y un estudiante.Imagen generada con Gemini, de Google.

Rosero Mariela
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Lo que debes saber:

  • PISA 2025 Ecuador revela brechas que docentes relacionan con pobreza, niños sin útiles, sin desayuno o que se ausentan por problemas económicos.
  • Profesores de Quito y Guayaquil describen vacíos en matemáticas y comprensión lectora. Y admiten que ellos mismos podrían necesitar un mentor.
  • Falta de recursos, formación docente y carga burocrática afectan el aprendizaje en Ecuador.

Cuando Jorge Luis Arturo, profesor de tercero de básica en Quito, habla del rendimiento de los alumnos en las pruebas PISA 2025, no menciona calificaciones. Saca una carta. Es la solicitud de una madre de familia firmada, en la que pide justificar las inasistencias de su hija. La razón: no ha tenido dinero para llevarla a clases.

Arturo, de 54 años y con 34 en el magisterio, considera que esas historias ayudan a entender qué hay detrás de los resultados de Ecuador. Menciona la ecuación de Mincer como una referencia para explicar que variables como los años de escolaridad de los padres y sus condiciones socioeconómicas pueden relacionarse con las oportunidades de los estudiantes.

“Al final del día, los hogares con mejores condiciones obtienen mejores resultados”, sostiene. Las diferencias aparecen en cuestiones como disponer de una computadora, tener Internet, contar con una biblioteca...

En el aula encuentra niños con posibles problemas de atención a quienes se ha recomendado una evaluación psicopedagógica. Pero, “las Unidades Distritales de Apoyo a la Inclusión pueden tardar meses y un año en asignar una cita”.

Pero Arturo también reclama mayor compromiso docente. Ha seguido cursos sobre STEAM -ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas-, dictados por el Ministerio de Educación, en línea. Ha visto que otras personas hacen los cursos por los docentes.

Los docentes requieren acompañamiento en Ecuador

Geovanna, quien pidió mantener en reserva su apellido, fue parte del Programa de Acompañamiento Pedagógico que funcionó entre 2017 y 2021. Ha sido rectora y maestra de aula. 

En su opinión, por años, la educación se ha concentrado demasiado en completar libros y cumplir contenidos, sin dedicar suficiente tiempo a la comprensión. 

“Yo les decía a mis compañeros: profesores, no nos atrasamos a nada. Nosotros, que somos adultos, seguimos aprendiendo, ellos necesitan bases”, recuerda. Y pone sobre la mesa un tema: la formación de quienes llegan a las aulas. Hay ingenieros y profesionales de distintas áreas que ejercen como docentes, que requieren aprender estrategias.

Las dificultades para operar con fracciones, trabajar con signos o despejar variables

Lucía Castro, maestra de matemática de 60 años, coincide. Durante 31 de ellos trabajó en colegios y hace siete se incorporó a la Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE, donde enseña cálculo a estudiantes de primer semestre de Ingeniería.

En sus clases hay bachilleres. Allí observa los vacíos que arrastran. “En muchos colegios, sobre todo fuera de las ciudades grandes, la matemática la dicta quien esté disponible: a veces un ingeniero, un economista o un profesor de otra área que completa su carga horaria”, explica.

Ella detecta dificultades para operar con fracciones, trabajar con signos, despejar variables o aplicar propiedades de las potencias. Así, cuando intenta enseñar un límite o una derivada, el obstáculo puede estar en conocimientos que debían dominar antes.

También observa estudiantes acostumbrados a memorizar procedimientos. Si el ejercicio se parece al ejemplo, lo resuelven; cuando cambia el planteamiento, muchos se pierden. A ello se suma la dificultad para leer un problema, entender qué pide y traducirlo al lenguaje matemático.

Saber matemática no es lo mismo que saber enseñarla. Uno puede resolver un ejercicio perfectamente y no darse cuenta de por qué el chico no entiende.Lucía Castro, profesora de matemáticas

Hay que trabajar en la comprensión lectora

Yosbany Vidal, profesor del ISM North, anota que la expansión de las redes sociales, los contenidos audiovisuales y los textos multimodales hace que predomine el consumo de contenidos breves. 

El reto es actualizar las estrategias de enseñanza. La comprensión lectora, sostiene, debe avanzar de la identificación literal y la interpretación inferencial hacia el pensamiento crítico, la lectura contextual y la creación.

Estudiantes llegan sin desayunar, sin útiles escolares

Santiago Molina, profesor con una década en el magisterio, trabaja en el sur de Quito, cuenta: “Vamos un mes de clases y algunos estudiantes dicen que sus padres todavía no han podido comprarles la lista de útiles porque tienen más hermanos y esperan su turno”.

Además, Molina cuestiona la carga burocrática que enfrentan. “Tenemos que llenar evidencias, formularios y reportes, y ese tiempo se resta a la planificación, elaboración de recursos didácticos, talleres y evaluaciones. Con cursos de 40 alumnos, necesitamos preparar mejor las clases”.

Martín Toala, profesor de matemáticas del Colegio Vicente Rocafuerte, en Guayaquil; tiene 59 años y 29 de experiencia docente en bachillerato.

“Muchos estudiantes llegan sin desayunar o sin almorzar, según su jornada. Los veo dormirse en el aula”. Critica que desde 2016 no se pierde el año. “Avanzan al bachillerato sin bases“. Critica que profesionales de otras áreas -ingenieros, abogados o doctores- hayan llegado a ejercer la docencia sin formación pedagógica.

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