CASO GRANASA
La interventora de GRANASA obstruye decisión de los accionistas: detalles del nuevo obstáculo
El 95,48 % del capital de GRANASA autorizó vender un terreno en Durán. La interventora estuvo en la junta, pero hasta hoy no firma. Ya han pasado 15 días

El 17 de agosto de 2026, los accionistas de Gráficos Nacionales S. A. (GRANASA) se reunieron en junta general y aprobaron la venta de un terreno de la empresa en Durán. Votó a favor el 95,48 % del capital.
Lo que debes saber
- Con 95,48 % de votos, GRANASA aprobó vender terreno en Durán, pero la firma interventora frena el trámite.
- Inmobiliar se opone con el 2,56 % mientras la interventora suma pedidos y posterga la venta del predio.
- La Ley de Compañías limita a la interventora: no puede anular sin resolución lo votado por la junta.
El 17 de agosto de 2026, los accionistas de Gráficos Nacionales S. A. (GRANASA) se reunieron en junta general y aprobaron la venta de un terreno de la empresa en Durán. Votó a favor el 95,48 % del capital.
En esa reunión estuvo Flor María García Ocaña, la interventora que la Superintendencia de Compañías designó en la empresa.
Han pasado quince días. La venta no se ha hecho. Falta su firma.
Política
Caso GRANASA: ¿Hasta dónde llega el derecho de un accionista minoritario?
Flor Layedra Torres
Lo que ocurrió en esas dos semanas
Un solo accionista votó en contra: Inmobiliar, que tiene el 2,56 % de las acciones. Ese paquete, además, está en disputa en los tribunales.
Antes de la junta, Inmobiliar pidió información sobre la venta. GRANASA se la entregó el 14 de agosto, tres días antes de la reunión.
Después de la junta volvió a solicitar información. Y luego pidió a la Superintendencia que suspendiera lo que se había resuelto.
La interventora, que ya había presenciado la junta, también pidió información entre el 24 y el 28 de agosto, la cual le fue entregada. El 31 de agosto pidió más: esta vez, documentos que corresponden a la revisión que hace el comprador antes de hacer la adquisición, no la empresa que vende.
Y así, un pedido detrás de otro, pero la firma no llega.
Qué puede y qué no puede hacer una interventora
La Junta General de Accionistas es la máxima autoridad de una compañía. Así lo dice la Ley de Compañías.
La interventora vigila, revisa, pide cuentas e informa. No reemplaza a la junta ni decide en su lugar.
Si la Superintendencia considera que esa venta no debe hacerse, tiene que indicarlo con una resolución escrita y motivada, que la empresa pueda impugnar. Eso no ha ocurrido.
Lo que hay es una decisión aprobada por los accionistas que no se ejecuta porque nadie firma y nadie explica por qué.
El artículo 233 de la Constitución es claro: ningún funcionario público está libre de responsabilidad por lo que hace ni por lo que deja de hacer.