Elecciones seccionales
Elecciones 2026: ¿cómo puede influir el voto rural en las alcaldías y prefecturas de Ecuador?
El peso del electorado rural varía entre ciudades y provincias. Cuenca marcó un antecedente en 2023. La incidencia dependerá de cada territorio

La dispersión del voto en las ciudades puede aumentar la incidencia del electorado rural en la definición de algunas alcaldías.
Lo que debes saber
- Cuenca ofrece un antecedente de las seccionales de 2023.
- La proporción de electores rurales varía entre territorios.
- En Manabí, el voto nulo añade un elemento a la disputa por la Prefectura.
Si el voto de las grandes ciudades vuelve a dispersarse entre varias candidaturas, la definición de algunas alcaldías podría mirar hacia sus circunscripciones rurales, observan expertos en materia electoral. Aunque el peso de esos electores no será igual en todo el país, podrían volverse decisivos allí donde su presencia sea significativa debido a una votación dividida en las urbes.
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Un antecedente que vuelve a escena
Ese escenario no parte de una hipótesis aislada, sino de una dinámica que ya tuvo un antecedente en las seccionales de 2023, menciona Andrés Obando, analista político. En Cuenca, Cristian Zamora ganó la Alcaldía con 18,58 % de los votos, y alrededor del 40 % de ese total provenía de las zonas rurales de la urbe.
El experto considera que una dinámica similar podría presentarse en los comicios de noviembre de 2026. Que “la ruralidad también vuelva a poner esa dinámica de Cuenca” en otras ciudades es una posibilidad, en un escenario de proliferación de candidaturas y fragmentación electoral.
Población.
El peso electoral cambia según cada ciudad
Wilmer Suárez, director del Observatorio Territorial Multidisciplinario de la Universidad Laica Eloy Alfaro, plantea que el impacto deberá medirse según el porcentaje de la población rural de cada ciudad. Estima que la ruralidad representa el 38 % del voto, pero advierte que existen diferencias importantes entre territorios.
Quito, por ejemplo, tendría alrededor de un 15 % de ruralidad y Guayaquil cerca del 5 %, mientras Portoviejo alcanzaría 28 % y El Oro 30 %, según Suárez. Esas proporciones hacen que una misma fragmentación electoral no tenga necesariamente las mismas consecuencias en todas las ciudades.
Por eso, la pregunta no sería únicamente cuántos votos reúne la ruralidad, sino cuánto representa frente a un electorado urbano dividido. Suárez dice que “si hay ciudades que tienen bastante dispersión del voto” y existen tres o cuatro candidaturas con opciones, es evidente que “va a tener mayor impacto probablemente lo rural”.
Nicanor Moscoso, expresidente del Tribunal Supremo Electoral, señala que la incidencia no solo se limita a los cabildos. Sostiene que ese electorado ha tenido históricamente un papel importante en la definición de prefecturas y en las alcaldías de las ciudades más pequeñas de las provincias. En Guayas, por ejemplo, representa alrededor del 40 % del total de la población.
Para Obando, los comicios seccionales tienen una característica que favorece esta lectura territorial, lo que obliga a que las candidaturas no traten al electorado rural como un bloque uniforme. “Se microsegmenta en el territorio”, explica Obando, debido a que cada junta parroquial, concejalía rural, alcaldía o prefectura responde a realidades propias.
Lo que ocurrió en Cuenca en 2023 podría ser que se repita este año en otras ciudades.
Política
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Flor Layedra Torres
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Manabí suma una variable a la contienda
Un caso particular será Manabí, donde la disputa por la Prefectura tendrá un componente adicional: la Revolución Ciudadana promueve el voto nulo luego de que sus dos opciones para esa dignidad, Luisa González y Jaime Estrada, quedaron fuera de la contienda. Para Moscoso, el impacto de esa estrategia será medida en las urnas el 29 de noviembre, aunque, a su juicio, no producirá un efecto jurídico que lleve a una nueva elección.
Ese escenario podría introducir otra variable en la relación entre voto urbano y rural. Wilmer Suárez subraya que en Manabí existe “una eventual polarización entre dos candidatos”. Por eso Nicanor Moscoso recuerda que el correísmo ha mantenido históricamente un respaldo elevado en esa provincia, tanto en zonas urbanas como rurales, por lo que ha sido considerada como su bastión político.
Eso hace que la estrategia de campaña sea otro elemento para determinar si ese voto termina trasladando su peso electoral a una candidatura. No obstante, Suárez advierte que en provincias grandes como Guayas, Pichincha y Manabí, será difícil que los postulantes nuevos logren instalarse en el espectro rural en poco tiempo “si no van al territorio”.