Mentes que sanan
Redes sociales y salud mental: por qué cada vez más personas cierran sus cuentas
La saturación de contenido, la comparación constante y el agotamiento digital llevan a millones de usuarios a abandonar sus cuentas

Millones de usuarios han optado por cerrar sus perfiles en redes sociales ante el impacto que estas generan en su salud mental.
Lo que debes tomar en cuenta
- Cada vez más usuarios cierran sus cuentas de Instagram, TikTok y Facebook como respuesta al agotamiento digital y la saturación de contenido.
- La exposición constante a vidas aparentemente perfectas genera comparación, baja autoestima y ansiedad, principales razones detrás del abandono masivo de plataformas.
- El scroll infinito y las notificaciones permanentes drenan la energía mental y afectan el sueño, las relaciones y el rendimiento de quienes no establecen límites digitales.
Notificaciones que no paran, vidas aparentemente perfectas en cada scroll, publicidad diseñada para tocar las inseguridades más íntimas. Para un número creciente de personas, ese suceso cotidiano ya es demasiado, por eso cada vez más usuarios deciden cerrar sus cuentas de Instagram, TikTok o Facebook como una forma de recuperar paz mental; no es una moda pasajera, es una respuesta a un malestar real.
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El psicólogo José Antonio Trujillo, con formación también en marketing digital, lleva tiempo observando este fenómeno desde ambos lados del algoritmo. Su diagnóstico es claro: las redes sociales pueden drenar la energía, distorsionar la autoestima y generar una dependencia emocional que muchos no reconocen hasta que el daño ya está hecho.
El cerebro humano no fue diseñado para esto
Una de las razones más profundas detrás del agotamiento digital tiene que ver con la biología, puesto que el cerebro humano evolucionó para sostener vínculos cercanos, conversaciones en grupos pequeños, interacciones cara a cara. No fue preparado para procesar, de forma simultánea y permanente, la vida de miles de personas.
"Tenemos toda la información en todos lados, aquí en la cara, completamente, todo el tiempo", advierte Trujillo. Esa sobrecarga se traduce en fatiga mental, dificultad para concentrarse, irritabilidad y una sensación de vacío.
El scroll infinito, ese diseño deliberado que no tiene fondo ni fin, es el mecanismo más eficaz de esa trampa. Quienes pasan horas deslizando pantallas no siempre lo hacen por placer, muchas veces es una huida. "Usualmente suele ser una escapada de la realidad", explica el psicólogo. "No tienen hobbies, no tienen mucha compañía". Las redes llenan el vacío sin resolverlo.
La vida perfecta que destruye la autoestima
El otro gran detonante del abandono masivo es la comparación. Las plataformas digitales se han convertido en vitrinas del éxito, la belleza y la felicidad fabricada. Influencers con cuerpos perfectos, parejas idílicas, viajes permanentes y casas de ensueño. Todo cuidadosamente seleccionado, editado y publicado para generar impacto.
Trujillo describe el mecanismo con precisión: "Empiezas a compararte, a castigarte. Ahí es donde empieza a bajar tu autoestima". Y lo más irónico del proceso es que la persona admirada, la que parece tenerlo todo, muy probablemente también vive con inseguridades profundas y busca en los likes la validación que no encuentra en su vida cotidiana.
El marketing digital, señala el psicólogo, opera exactamente sobre esa grieta. Las marcas y los creadores de contenido no venden productos: venden emociones. Apelan a la inseguridad del usuario para generar una necesidad que antes no existía.
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Saturación, publicidad y el precio de estar siempre conectado
Más allá de la comparación individual, las redes se han convertido en espacios de saturación permanente. Publicidad, contenido patrocinado, noticias falsas, tendencias efímeras, escándalos virales, todo mezclado en el mismo feed, sin filtro ni pausa.
Esa exposición constante tiene un costo que va más allá del cansancio visual. Afecta las relaciones, el rendimiento y la calidad del sueño. "Te drena en tu trabajo, te drena en tus relaciones, termina absolutamente todo", resume Trujillo.
Quienes cierran sus cuentas y no regresan
Para algunos, la decisión de abandonar las redes sociales es definitiva y consciente. Son personas que aseguran que esas plataformas no les suman nada relevante, que prefieren las interacciones presenciales y que sienten que el algoritmo ha estado guiando su vida demasiado tiempo.
Trujillo se incluye en ese grupo: "No permito que guíen mi vida las redes sociales, porque me gustan más las interacciones humanas", afirma. Su postura no es de rechazo tecnológico, sino de una elección informada, separar lo que es herramienta de lo que se convierte en hábito compulsivo.
Quienes trabajan con redes sociales, en cambio, tienen opciones intermedias. Delegar la gestión del contenido a otra persona, mantener una cuenta profesional activa y una personal restringida a amigos cercanos, o establecer horarios estrictos de uso son algunas de las alternativas que el psicólogo menciona.

La exposición diaria a contenido idealizado en plataformas como Instagram y TikTok afecta la autoestima y el bienestar emocional de los usuarios.
Por qué algunos regresan después de cerrar sus cuentas
El abandono, sin embargo, no siempre es permanente. Una parte significativa de quienes cierran sus perfiles termina reabriendo sus cuentas semanas o meses después. Las razones, una vez más, son variadas.
La presión social tiene un peso considerable. En reuniones, en el trabajo, en espacios de socialización cotidiana, no tener una red social puede volverse incómodo. "¿Por qué cerraste la cuenta?", preguntan; y esa interrogante puede bastar para que alguien ceda.
Hay también un factor de soledad. Para personas con dificultades para socializar fuera del mundo digital, cerrar las redes puede significar perder el único espacio donde se sentían conectadas. "Si no tienes amigos disponibles para conversar o salir, al menos en redes sociales podrían chatear con alguien", reconoce Trujillo.
En esos casos, la solución no es la desconexión abrupta, sino trabajar las inseguridades y habilidades sociales que hacen que las redes parezcan imprescindibles.
El ejercicio para saber si ya es demasiado
El psicólogo propone una herramienta de autoobservación para quienes dudan si su relación con las redes es saludable o no: el ejercicio de "exteriorizar", este consiste en imaginarse desde afuera, como si una cámara registrara la escena.
"Si tú estás en tu cuarto jugando o en tu celular a las dos de la mañana, solamente viendo, no haciendo nada, en lugar de tener una vida social o al menos descansando apropiadamente, tú no te das cuenta porque estás inmerso en ello", explica.
Los teléfonos también ofrecen una medición objetiva: el tiempo de uso por aplicación; esa cifra, confrontada con honestidad, puede ser el primer paso hacia un cambio real.
La pantalla roja que cada vez más usuarios activan antes de dormir
Hay otra señal de que algo está cambiando en la relación de las personas con sus dispositivos: cada vez más usuarios están cambiando la clásica luz blanca de sus celulares por pantallas en tonos rojos o monocromáticos antes de dormir. La práctica, conocida popularmente como "modo rojo", busca reducir la exposición a la luz azul y disminuir la sobreestimulación visual durante la noche.
Aunque muchos teléfonos ya incorporan funciones de "modo nocturno" o "luz cálida", algunos usuarios optan por configuraciones más extremas que eliminan casi por completo los colores brillantes. La tendencia se ha popularizado en comunidades enfocadas en bienestar digital y salud mental.
Trujillo utiliza personalmente esta configuración. La explicación es fisiológica: la luz intensa de las pantallas puede alterar la producción de melatonina, la hormona relacionada con el sueño, prolongar el estado de alerta y generar fatiga visual. "Tu cerebro piensa que sigue siendo de día", resume. Reducir el brillo y usar tonos rojizos crea una transición menos agresiva entre el uso del dispositivo y el descanso.
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Cómo activar el modo rojo en tu celular
- En iOS, los usuarios deben ingresar a Configuración, luego a Accesibilidad y seleccionar Pantalla y tamaño del texto. Allí se encuentra la opción Filtros de color, donde se puede activar el “Tono de color” y ajustar el matiz hacia rojo. El sistema también permite configurar un acceso rápido con tres toques al botón lateral.
- En Android, la función suele estar disponible en Ajustes, dentro del apartado Accesibilidad, bajo los nombres Corrección de color o Filtros de color, aunque puede variar según la marca del dispositivo. Algunos modelos incluyen herramientas similares como Luz nocturna, Modo lectura o Protector visual.
Límites, no prohibiciones
La posición del psicólogo no es contra las redes sociales. Es contra el uso sin conciencia, sin límites y sin propósito. "Como con todo: límites", sintetiza Trujillo. Fijar horarios, elegir qué contenido consumir, no dejar que el algoritmo decida el estado de ánimo del día.
El tiempo es el recurso más escaso y gastarlo pegado a una pantalla (comparándose o siguiendo la vida editada de desconocidos) tiene un costo que no siempre se ve de inmediato, pero que se acumula. Cerrar una red social puede ser, para muchas personas, el primer gesto concreto de recuperar algo de ese tiempo.
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¿Qué es Mentes que sanan?
Mentes que sanan es el pódcast de psicología de Diario EXPRESO, disponible en Spotify y YouTube. En cada episodio abrimos un espacio para conversar sobre salud mental y bienestar emocional, abordando temas que forman parte de la vida cotidiana.
Cada entrega cuenta con la participación de psicólogos y especialistas que comparten conocimientos, experiencias y herramientas para comprender mejor nuestras emociones y fortalecer el bienestar personal.