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Diario Expreso Ecuador

Mentes que sanan

Duelo por una ciudad: cuando el lugar donde vives deja de sentirse como un hogar

El duelo por una ciudad impacta la salud mental y la identidad de las personas. La psicóloga Natalia Baquerizo analiza este fenómeno

En este episodio de Mentes que Sanan, la psicóloga Natalia Baquerizo explica el duelo por una ciudad: un proceso emocional que impacta la identidad.

En este episodio de Mentes que Sanan, la psicóloga Natalia Baquerizo explica el duelo por una ciudad: un proceso emocional que impacta la identidad.

Génesis Parrales
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Lo que debes saber sobre el duelo por una ciudad

  • No es solo nostalgia, es duelo real: La sensación de que una ciudad ya no es hogar implica una pérdida emocional vinculada a la identidad, los recuerdos y la forma de habitar el espacio.
  • Impacta directamente en la salud mental: Puede generar ansiedad, hipervigilancia, aislamiento y estrés, al cambiar la percepción de seguridad y la relación con el entorno.
  • Se puede procesar y reconstruir: Nombrar lo que se siente, reconocer lo perdido y fortalecer vínculos permite transitar este duelo y encontrar nuevas formas de habitar la ciudad.

Habitar una ciudad que ya no se siente como hogar es una experiencia cada vez más frecuente y silenciosa. No implica necesariamente un cambio físico del entorno, sino una transformación emocional profunda: el espacio que antes generaba pertenencia ahora puede provocar extrañeza, miedo o desconexión.

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En conversación con la psicóloga Natalia Baquerizo, este fenómeno se aborda como un proceso emocional complejo que puede aparecer en cualquier ciudad del mundo. En este caso se ejemplifica con Guayaquil, aunque puede repetirse en otras urbes de Ecuador o a nivel global, en contextos marcados por cambios sociales, urbanos o de seguridad.

“Es complejo… porque en algún momento se sentía como un hogar, pero algo se ha transformado”, explica la especialista.

¿Qué significa que una ciudad deje de sentirse como hogar?

La sensación de extrañamiento urbano no siempre responde a una transformación física de la ciudad, sino a una modificación en la forma de habitarla.

Según Baquerizo, este fenómeno aparece cuando se altera la relación cotidiana con el entorno: la manera de desplazarse, de ocupar espacios públicos o incluso de percibir seguridad.

“Ya no se puede ocupar los espacios de la misma manera, ya no se siente la misma tranquilidad”, señala. Aunque la ciudad pueda mantenerse visualmente similar, la experiencia emocional cambia de forma significativa.

Inseguridad y pérdida de vida comunitaria

Uno de los factores más recurrentes en este fenómeno es la inseguridad, que impacta directamente en los hábitos cotidianos. “Hoy por hoy lo escuchas todo el tiempo: robos, asaltos, secuestros… es una realidad que nos toca diariamente”.

Esto genera cambios progresivos en la conducta social: menos uso de espacios públicos, reducción de salidas y debilitamiento de la vida comunitaria.

La psicóloga advierte que este proceso también erosiona los vínculos sociales: “Dejamos de tener esos espacios de 'buenos días vecina'… y eso a la larga afecta a cada persona”.

Cuando el entorno también construye quién eres

Las ciudades no son únicamente escenarios físicos, sino espacios donde se construyen recuerdos, vínculos e identidad. Por ello, cuando la forma de habitar la ciudad cambia, también puede verse afectada la identidad personal.

“Nosotros nos vamos un poco perdiendo también… nuestra identidad se ve tocada”, explica Baquerizo. Esto puede generar una sensación de desorientación emocional: vivir en un entorno conocido, pero que ya no se percibe como propio.

Duelo por una ciudad: una pérdida invisible pero real

La psicóloga plantea que este fenómeno puede comprenderse como un tipo de duelo, aunque no exista una pérdida tangible. “Definitivamente es un duelo… se ha perdido algo de la ciudad e indudablemente se ha perdido una parte nuestra”, señala.

Se trata de un proceso complejo porque la ciudad sigue existiendo físicamente, pero la relación emocional con ella ha cambiado. Esto puede generar nostalgia, frustración y ambivalencia emocional: apego a lo que fue y rechazo a lo que se experimenta en el presente.

Ansiedad, estrés y vigilancia constante

Uno de los efectos más importantes es la hiperalerta. Las personas comienzan a vivir en un estado constante de vigilancia. “Ciudadanos híper vigilantes, desconectados de sí mismos y de los otros”, advierte la especialista.

Este estado puede derivar en ansiedad, insomnio, estrés sostenido y sensación permanente de inseguridad. Además, se produce un distanciamiento emocional tanto del entorno como de la vida comunitaria.

El rol del entorno urbano en el bienestar emocional

La reducción o deterioro de espacios públicos también influye en esta percepción de pérdida.

La menor presencia de parques seguros, lugares de encuentro o actividades comunitarias limita la interacción social y refuerza el aislamiento.

Este impacto es especialmente relevante en las infancias, que crecen con menos experiencias de comunidad y vida en el espacio público.

Cómo enfrentar el duelo por una ciudad

Desde la psicología, el primer paso es reconocer y verbalizar lo que ocurre. “Poner en palabras la pérdida ya es un acto clínico”, explica Baquerizo.

El proceso incluye:

  • Reconocer lo que se ha perdido
  • Identificar lo que aún permanece
  • Evitar la idealización del pasado
  • Construir nuevas formas de vínculo social

Hablar de la experiencia permite reducir el aislamiento emocional y generar acompañamiento.

¿Cuándo buscar ayuda psicológica?

El malestar requiere atención profesional cuando interfiere con la rutina cotidiana.

Algunas señales de alerta son:

  • Insomnio persistente
  • Ansiedad constante
  • Hipervigilancia
  • Miedo frecuente al salir
  • Dificultad para concentrarse

“Cuando ya la situación empieza a afectar la vida diaria, es un punto clave”, señala la especialista.

Habitar lo que aún es posible

El duelo por una ciudad no solo habla de pérdida, sino también de transformación. La psicóloga propone una metáfora final: reconocer “las plantitas que crecen entre el asfalto”, como símbolo de resiliencia y de aquello que aún permanece.

No se trata de negar la realidad, sino de aprender a identificar lo que todavía existe, reconstruir vínculos y encontrar nuevas formas de habitar la ciudad desde lo posible. “Hay cosas que permanecen… y hay que darles aire para que no se apaguen”, concluye.

¿Qué es Mentes que sanan?

Mentes que sanan es el pódcast de psicología de Diario EXPRESO, disponible en Spotify y YouTube. En cada episodio abrimos un espacio para conversar sobre salud mental y bienestar emocional, abordando temas que forman parte de la vida cotidiana.

Cada entrega cuenta con la participación de psicólogos y especialistas que comparten conocimientos, experiencias y herramientas para comprender mejor nuestras emociones y fortalecer el bienestar personal.

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