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Diario Expreso Ecuador

Procrastinación: qué hay detrás de postergar tareas, según la psicología

La procrastinación no es pereza, sino una respuesta emocional. La psicóloga Stefanía Miranda explica su relación con la dopamina, el control y la salud mental

El uso constante del celular puede reforzar la procrastinación al ofrecer recompensas inmediatas.

El uso constante del celular puede reforzar la procrastinación al ofrecer recompensas inmediatas.GEMINI IA

Génesis Parrales
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Lo esencial sobre la procrastinación

  • La procrastinación ocurre cuando evitamos emociones incómodas como ansiedad o frustración, no por falta de disciplina.
  • El cerebro prioriza recompensas inmediatas (como redes sociales) debido a la dopamina, lo que refuerza la postergación.
  • Para dejar de procrastinar, se recomienda dividir tareas, cuestionar pensamientos y reducir distracciones.

La procrastinación, es decir, postergar tareas importantes, es una conducta frecuente que suele confundirse con falta de disciplina. Sin embargo, desde la psicología, este comportamiento responde a factores emocionales más complejos.

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“Cuando nosotros hablamos de procrastinación estamos hablando de postergar una tarea (…) para evitar una emoción negativa respecto a la ejecución de la tarea como tal”, explica la psicóloga Stefanía Miranda.

Esto implica que, más que evitar la actividad, las personas evitan lo que esta les genera: ansiedad, frustración o la sensación de no tener el control.

Aunque en generaciones anteriores se asociaba con la pereza, hoy se entiende como un fenómeno distinto. “Nuestras abuelitas lo pudieron haber llamado pereza, vagancia o no querer hacer algo”, señala la especialista, pero aclara que no se trata de lo mismo.

El papel del cerebro: dopamina y recompensas inmediatas

Uno de los factores que influye en la procrastinación es la búsqueda de recompensas inmediatas. En un entorno dominado por redes sociales, el cerebro se acostumbra a estímulos rápidos y constantes.

“Hoy por hoy, la exposición a redes (…) nos lleva muchas veces a posponer un ratito lo que tenemos que hacer y a ubicar una recompensa que me genere bienestar rápido”, explica Miranda.

Este proceso está relacionado con la dopamina, un neurotransmisor que se activa ante experiencias placenteras. Actividades como ver videos o revisar el celular generan satisfacción inmediata, lo que reduce la disposición para iniciar tareas más exigentes.

Autocontrol vs. placer inmediato

Desde el punto de vista neuropsicológico, la procrastinación puede entenderse como una tensión entre el sistema de recompensa y la capacidad de autorregulación.

Miranda lo describe como una “cancha” en la que intervienen dos funciones: por un lado, la dopamina asociada al placer; por otro, la corteza prefrontal, encargada de la planificación y el control.

Cuando predomina la búsqueda de gratificación inmediata, la ejecución de tareas se posterga.

Perfeccionismo y ansiedad: factores que influyen

El perfeccionismo es uno de los factores que puede intensificar la procrastinación. La necesidad de obtener resultados ideales puede impedir que una persona inicie una tarea.

“Quiero que las cosas me salgan bien y como no estoy segura si me va a salir perfecto, entonces lo sigo postergando”, señala la psicóloga. Esto puede generar un ciclo en el que las tareas se acumulan, aumenta la ansiedad y aparece la culpa por no haber cumplido.

Además, la procrastinación puede estar relacionada con una baja tolerancia a la frustración o con la percepción de no contar con los recursos necesarios para enfrentar una actividad.

Jugar videojuegos puede convertirse en una forma de procrastinación frente a tareas pendientes.

Jugar videojuegos puede convertirse en una forma de procrastinación frente a tareas pendientes.GEMINI IA

Estrategias para dejar de procrastinar

Dividir tareas y cuestionar pensamientos

No existe una solución única para dejar de procrastinar, pero sí estrategias que pueden ayudar a reducir este comportamiento. Una de ellas es dividir las tareas en pasos pequeños y manejables. “Cuando la tarea es demasiado grande es imposible”, advierte Miranda.

También es clave cuestionar los pensamientos que limitan la acción, como la idea de no ser capaz de cumplir con una tarea. “Los pensamientos hay que cuestionarlos”, explica.

Revisar el entorno y regular hábitos

El entorno influye directamente en la concentración. Reducir distracciones, como el uso excesivo del celular, puede facilitar el inicio de actividades pendientes.

Sin embargo, la especialista aclara que no se trata de eliminar por completo estos estímulos, sino de regularlos. El objetivo es equilibrar momentos de descanso con espacios de productividad.

¿Cuándo la procrastinación se vuelve un problema?

La procrastinación puede formar parte de la vida cotidiana, pero se convierte en un problema cuando afecta el funcionamiento diario. “Cuando existe una afectación en las actividades de la vida cotidiana (…) ya estamos a puertas de un proceso de intervención”, señala Miranda.

En estos casos, puede ser necesario identificar factores emocionales más profundos, como ansiedad o depresión, y buscar apoyo profesional.

¿Qué es Mentes que sanan?

Mentes que sanan es el pódcast de psicología de Diario EXPRESO, disponible en Spotify y YouTube. En cada episodio abrimos un espacio para conversar sobre salud mental y bienestar emocional, abordando temas que forman parte de la vida cotidiana.

Cada entrega cuenta con la participación de psicólogos y especialistas que comparten conocimientos, experiencias y herramientas para comprender mejor nuestras emociones y fortalecer el bienestar personal.

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