Opinión

Guerra biológica

'El coronavirus es crimen de lesa humanidad'.

Trump calificó como “virus chino” a la pandemia causada por China. El virus surge en Wuhan (11 millones de habitantes) en una marisquería: “Hubo 7 casos confirmados de SARS en Huanan Seafood Market”, dijo Li Wenliang. Comieron animales podridos, sin refrigeración ni cocción. El totalitarismo comunista lo ocultó.

Li (12 octubre 1986) oftalmólogo y médico (33 años) alertó públicamente que otro virus mortal (igual que el SARS) de rápido contagio, con epidemia inminente, debía ser de urgente contención.

Li advirtió (31 de enero) en redes sociales. Amonestado e investigado por la policía por “propagar rumores” el Partido Comunista lo censuró y persiguió por “atentar contra la armonía social”. Murió el 7 de febrero 2020. Mujer embarazada y un niño pequeño.

El coronavirus no es una bacteria. Grave tratar un virus con antibióticos y peor como resfriado común. Jabones o gel antibacteriales no sirven. Jabón común, agua abundante y alcohol.

China inicia la guerra biológica. 3 semanas después construye, en dos semanas, 14 hospitales de 12 mil camas. Sin vacuna, dice controlar la neumonía, pero la pandemia destruye al mundo.

Las acciones de las compañías occidentales cayeron estrepitosamente. China esperó y compró las compañías de EE. UU. y Europa (US$ 20 mil billones) que ahora son de China. Las “gana” con la pandemia. Incluye tecnología. Dueños del mercado mundial.

El coronavirus es crimen de lesa humanidad. Xi Jinping y el partido comunista deben indemnizar daños de la pandemia. Las deudas de 5 países de Latinoamérica con China son de US$ 133.000 millones. China debe cobrarlas a los gobernantes (o a sus herederos) que las recibieron, se las robaron o mal invirtieron.

Ecuador debe US$ 18.400 millones. Argentina US$ 16.900. Brasil US$ 28.900. Venezuela US$ 67.200. Bolivia US$ 2.500.

Richard Martínez no entiende la pandemia, peor la economía.

Ecuador tiene que trabajar. Su gente (500.000) que viven al día y taxistas no se los puede condenar al encierro. Necesitan comer y producir.