Perennización vs. alternabilidad

  Editoriales

Perennización vs. alternabilidad

"...tal cual los parlamentos que, como el ecuatoriano, no han cumplido su rol fiscalizador y más bien se han constituido en una garantía de impunidad"

Es casi un lugar común en la administración de las empresas privadas el atribuir entre otros factores de éxito, a la estabilidad de los gerentes la condición de fundamental. Sin embargo, en la visión de la Administración Pública predomina el concepto de la alternabilidad democrática y hay muchos ejemplos en contra de la perennización en el poder. Pese a ello, existen también muchos gobiernos democráticos elegidos durante diversos periodos consecutivos o no, con gran éxito y reconocimiento, condición que permitiría establecer que no es la permanencia en el poder un factor determinante de los resultados, sino los mecanismos de peso y de contrapesos que los regímenes republicanos se han atribuido a sí mismos. Elementos de control a los que también está sometida la administración privada, pero que es especialmente importante en la pública. Escrito está que en arca abierta el justo peca. De ahí que es fácil colegir que la perennización no es un problema ‘per se’, sino la ausencia de control, tanto de los organismos propios del Estado como de los dependientes de las diversas funciones; tal cual los parlamentos que, como el ecuatoriano, no han cumplido su rol fiscalizador y más bien se han constituido en una garantía de impunidad. En dicho rol deben pensar los votantes en este proceso electoral.