Editoriales

Los liderazgos:su renovación

"No existe un límite cronológico que pueda establecerse pero, la renovación es inherente a la supervivencia"

Habrá que diferenciar, aunque cada vez con menos énfasis, entre los liderazgos ejercidos en el sector empresarial y los liderazgos políticos. El avance en las ciencias administrativas ha uniformado algunos procedimientos. Por supuesto, existen características específicas propias de cada uno que les otorgan singularidad. Por ello, no todo líder empresarial puede ser un buen líder político y viceversa. En cualquier caso, el liderazgo político prolongado, cuando deviene en la dictadura del dueño del partido, al menos aburre, agobia, empalaga y le cierra el paso a las nuevas generaciones que, legítimamente, en un régimen democrático, aspiran a tener posibilidad de asumirlo. Deja obsoletas, además, las propuestas partidarias, dado el enorme dinamismo de los acontecimientos que, en tres o cuatro décadas modifican substancialmente el entorno y las aspiraciones colectivas. Las vinculadas a la protección del medio ambiente y las de género, por ejemplo.

Por ello, y luego del test ácido de un certamen electoral, la oportunidad es magnífica para la renovación de los liderazgos partidistas, así como para la revisión de sus propuestas. Renovarse o morir es acción inexcusable. Todo ello sin dejar de evidenciar la obligada gratitud, si es del caso, con los esforzados conductores del pasado.